Una mujer de 37 años fue asesinada a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) este 7 de enero en el sur de Minneapolis. Ocurrió en medio de una de las mayores operaciones migratorias emprendidas por el gobierno federal. El incidente generó fuertes críticas, protestas, así como una investigación federal.
El Ayuntamiento de Minneapolis identificó a la víctima como Renee Nicole Good, residente de 37 años, ciudadana estadounidense y madre de un niño de seis años. Según el gobierno federal, encabezado por el presidente Donald Trump y la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, la occisa intentó atropellar a los agentes con su vehículo mientras estos realizaban un operativo migratorio. Por este motivo un oficial de ICE disparó en defensa propia.
“El mayor operativo migratorio”
Autoridades locales y testigos han cuestionaron esta versión. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, señaló que los videos y testimonios no muestran que la mujer haya accionado su vehículo con intención de agredir agentes. Por lo que acusó a ICE de usar fuerza excesiva sin justificación clara.
El Bureau of Criminal Apprehension (BCA) de Minnesota declaró que inicialmente participó en la investigación conjunta con el FBI. Sin embargo, este último asumió el control exclusivo del caso el 8 de enero, lo que impidió a las autoridades estatales acceder a evidencia clave.
El tiroteo ocurrió durante lo que el Departamento de Seguridad Nacional describió como la “mayor operación de control migratorio” realizada en la región de Minneapolis–Saint Paul. Tuvo el despliegue de aproximadamente 2 000 agentes. La presencia de agentes federales había sido objeto de críticas y resistencia por parte de sectores de la comunidad desde días antes del incidente.
Pidieron justicia para Renee Good
Tras la muerte de Good, cientos de personas se congregaron en las calles de Minneapolis para exigir justicia y el fin de la presencia de ICE en la ciudad. Las protestas, que inicialmente fueron pacíficas, se han extendido a otras urbes como Nueva York, Boston, Chicago y Miami. Ahí los manifestantes también han exigido rendición de cuentas a nivel federal.
Por su parte, líderes demócratas calificaron el hecho como un uso injustificado de la fuerza y solicitaron investigaciones más profundas, apuntando a la escalada de operativos migratorios bajo la administración actual. Autoridades locales, incluido el gobernador de Minnesota, expusieron su rechazo a la narrativa oficial y pidieron el cese de las acciones federales en el estado.
Mientras tanto, sectores conservadores y portavoces de la administración defienden la actuación de ICE como necesaria para la seguridad de los agentes involucrados. Aunque, no han presentado evidencia concluyente que respalde que el vehículo de Good representara una amenaza real.