La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enfrenta una semana de intensas sacudidas políticas tras la publicación del libro Ni venganza ni perdón, del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra.
Tras estos hechos, la presidenta lanzó una ambiciosa iniciativa de reforma constitucional. Dicha iniciativa busca eliminar las pensiones millonarias en el sector público.
¿Qué pasó con el libro de Scherer Ibarra?
La publicación de la obra de Scherer Ibarra, en coautoría con Jorge Fernández Menéndez, destapó profundas grietas en la “4T”. El libro describe al expresidente Andrés Manuel López Obrador como una figura “victimista”. Además, critica la prioridad de la lealtad sobre la eficacia en su gabinete.

Uno de los puntos más críticos es la acusación contra el actual coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas. A él se le vincula con redes de “huachicol fiscal”. Asimismo, se le relaciona con el uso político de decretos para indemnizar a extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
Al respecto, la presidenta Sheinbaum negó categóricamente cualquier “contubernio con el crimen organizado”. También respaldó a Ramírez Cuevas y afirmó tajantemente: “No lo he leído ni lo voy a leer”, cuestionando la veracidad de las fuentes del autor.
“Hay algunos que no les cae bien Jesús. Lo conozco desde que éramos muy jóvenes. No se necesita tener doctorado para ser una persona muy culta y tener mucho conocimiento del país, de la historia y ser cercano al movimiento
Por su parte, el diputado Julio Javier Scherer Pareyón defendió la obra como un testimonio de 30 años de historia familiar y personal con el exmandatario.
“El libro, del cual se ha comentado tanto, es un testimonio que deja mi papá, una memoria, cada quién es libre de crear su propio juicio y su propia opinión”
Adiós a las pensiones millonarias
En una maniobra que busca retomar la iniciativa política y reforzar la famosa “Austeridad Republicana”, el Gobierno Federal anunció una iniciativa. Dicha iniciativa de reforma busca cambiar el artículo 127 de la Constitución.

El objetivo es eliminar las pensiones “exorbitantes” de altos mandos de confianza en organismos como Pemex, CFE, LyFC, Nafin y Banobras. También señaló que ninguna pensión podrá exceder el 50% de la remuneración de la presidenta, fijando un límite de aproximadamente 70,000 pesos mensuales.
Estiman recuperar 5,000 millones de pesos anuales, los cuales se destinarán íntegramente a los Programas para el Bienestar.
Raquel Buenrostro, secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, exhibió que existen casos en LyFC donde extrabajadores reciben hasta un millón de pesos mensuales. Esto representa 140 veces el promedio nacional.