Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de alto el fuego de dos semanas, en un intento por frenar una escalada militar que amenazaba con desestabilizar aún más Medio Oriente. La tregua la anunció el presidente estadounidense, Donald Trump, tras intensas negociaciones mediadas principalmente por Pakistán.
El pacto contempla, entre otros puntos, la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo, así como la suspensión de ataques directos entre ambas naciones.
Desde Teherán, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional confirmó el acuerdo, pero advirtió que “esto no significa el fin de la guerra”, subrayando el carácter temporal del entendimiento.

Diferencias entre las partes
El alto el fuego se logró horas antes de que venciera un ultimátum lanzado por Washington. Mismo que amenazaba con ataques masivos si Irán no permitía el tránsito marítimo en la región.
Mientras Irán impulsa un plan de 10 puntos que incluye el levantamiento de sanciones y mayor control sobre el estrecho, Estados Unidos plantea una hoja de ruta más amplia con exigencias nucleares y de seguridad regional.
“El acuerdo respeta los principios fundamentales exigidos por Irán”. Así aseguró el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reforzando la postura de que Teherán no cedió en puntos clave.

A pesar del anuncio, la violencia no se ha detenido completamente. Reportes indican ataques en distintos puntos de la región, incluyendo Líbano, donde Israel mantiene operaciones contra Hezbolá. Además, autoridades iraníes han advertido que no confían plenamente en el cumplimiento del acuerdo por parte de Washington, lo que pone en duda la estabilidad de la tregua.
¿Regresará todo a la normalidad?
Tras el acuerdo, los mercados reaccionaron positivamente ante la posibilidad de restablecer rutas comerciales clave. Mientras, líderes internacionales han llamado a avanzar hacia una solución diplomática duradera.
Se espera que las negociaciones formales comiencen en los próximos días en Islamabad, donde ambas partes intentarán transformar esta tregua temporal en un acuerdo más amplio.
El portal Reuters reportó que, respecto al petróleo, los precios cayeron por debajo de los 100 dólares por barril tras el anuncio del alto el fuego. Los operadores anticiparon que el 20 por ciento del suministro mundial que se había visto interrumpido por el conflicto podría volver a estar disponible.
Durante el conflicto, los precios llegaron a alcanzar los 118 dólares por barril a finales de marzo, pero aún se sitúan muy por encima de los niveles anteriores a la guerra.