La designación de Jesús Badillo Lara como el responsable de elaborar la propuesta de reforma electoral en el estado de Guanajuato ha mostrado desacuerdos entre las principales fuerzas políticas representadas en el congreso del estado, como lo son PAN y Morena. Aseguraron que las y los diputados no pueden fallar o equivocarse.
El diputado Juan Carlos Romero Hicks, integrante de la bancada del PAN, respaldó a Badillo Lara. Aseguró que cuenta con la capacidad necesaria para cumplir con la encomienda del poder legislativo estatal y generar una adecuada propuesta de reforma electoral.
“Esta es una invitación de varios partidos para esta armonización. Aquí lo que no tenemos derecho es a fallar, no tenemos derecho a equivocarnos, no tenemos derecho a incumplir el plazo del 30 de mayo y hay que convocar y Guanajuato tiene mucho talento, además lo he dicho en público: el mejor instituto estatal electoral del país es el de Guanajuato”.
Diputado, Juan Carlos Romero Hicks
Destacó la trayectoria de Badillo Lara tanto al frente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato como de su trayectoria al interior de la Universidad de Guanajuato (UG). Por ello, aseguró que hará un buen trabajo.
Por su parte, la diputada por Morena, María Eugenia García Oliveros, se mostró en contra de al designación y consideró que en el Congreso del Estado se cuenta con el personal capacitado y preparado para avanzar en este tema y aportar una buena labor.
“Yo no tengo nada en contra del licenciado Badillo. Reconozco su capacidad, sé que es un buen elemento, pero insisto: ¿Por qué ponernos de ese lado y porque no mejor ponernos a trabajar? Digo, los que somos abogados podemos realmente sentarnos en una mesa, ponernos a estudiar y hacer las cosas se debe. No tenemos por qué gastar y menos emparejar o apuntar hacia otro lado, para que se den las cosas como ellos quieren. Entonces, ¿En dónde tenemos a nuestro presidente de la junta, para qué es la oposición?
Diputada, María Eugenia García Oliveros
Señaló que, en este tema, como en otros, Morena debe adoptar su papel del principal grupo opositor en el congreso del estado y no dar la aprobación a las propuestas del grupo mayoritario.