El bolsillo de los mexicanos recibirá un respiro a partir de este viernes. En un movimiento que busca atacar directamente uno de los costos “hormiga” más persistentes para los automovilistas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un acuerdo estratégico con la Asociación de Bancos de México (ABM) para eliminar temporalmente las comisiones por transacciones digitales en el pago de combustibles.
La medida, que entrará en vigor el 1 de mayo, es una herramienta de política económica diseñada para incentivar el uso de medios de pago electrónicos. De paso, restarle presión a la inflación que golpea el consumo básico.
“Hoy vamos a anunciar la disminución de las comisiones en el pago de las gasolinas y del diésel, tanto para quienes pagan con tarjeta de crédito o débito como para aquellos que utilizan vales. Este es un acuerdo en el que participó desde Banco de México y las distintas asociaciones, coordinado por Hacienda”
Claudia Sheinbaum, Presidenta de México

¿El fin del “cargo extra” por pagar con tarjeta?
Por años, pagar la gasolina con tarjeta de crédito o débito representaba, en muchos establecimientos, un costo adicional que los negocios trasladaban al cliente o que simplemente desincentivaba el uso de plásticos por las altas tasas de adquirencia que los bancos cobraban a los gasolineros.
Con este nuevo pacto, Hacienda y la banca acordaron reducir a cero estas comisiones de manera temporal. Permiten así que el precio anunciado en la bomba sea exactamente el mismo que el usuario vea reflejado en su comprobante de pago digital.
El anuncio, detallado por la Secretaría de Hacienda, especifica que esta eliminación de comisiones no será permanente. Pero, sí lo suficientemente extensa para observar su impacto en la dinámica de precios. Para el gobierno federal, el objetivo es doble.
Por un lado, se busca transparentar el costo real de la gasolina sin “añadidos” bancarios. Por el otro, se intenta bancarizar un sector que todavía maneja un volumen altísimo de efectivo. Esto también facilita la fiscalización y reduce riesgos de seguridad en las estaciones de servicio.
“Es muy importante el anuncio para la economía de las familias mexicanas que enfrentan en estos momentos la posibilidad de que haya incrementos en los combustibles dado el entorno internacional, pero la reacción del gobierno mexicano ha sido muy rápida”
Edgar Amador, secretario de Hacienda

Una estrategia contra la inflación
La justificación desde Palacio Nacional es que cualquier ahorro en la cadena de valor del combustible tiene un efecto multiplicador. Al eliminar este cobro, se espera que el costo final del litro de gasolina se estabilice, evitando que las fluctuaciones de las tasas bancarias sirvan como pretexto para incrementos injustificados.
La presidenta Sheinbaum es enfática en que este acuerdo es parte de un plan más amplio de “austeridad financiera”. Ahora, el sector privado debe participar para mantener la estabilidad económica del país en este 2026.
Sin embargo, el éxito de la medida dependerá de la vigilancia estricta. Aunque el acuerdo con los bancos ya está firmado, el reto logístico recae en que las gasolineras efectivamente dejen de aplicar estos cargos ocultos o beneficios indirectos.
Se espera que la PROFECO despliegue un operativo especial a partir del 1 de mayo para asegurar que este beneficio llegue íntegro al consumidor. Para el ciudadano promedio, el ahorro podría parecer pequeño por cada carga, pero en el acumulado mensual de una flota comercial o de una familia que depende del automóvil, representa una victoria significativa frente a la carestía de otros productos básicos.