A una semana de la jornada electoral en el estado de Coahuila, ahora se encuentran sumergidos en una crisis poselectoral que amenaza con reconfigurar el mapa político local.
Mientras el PRI celebra una victoria absoluta en los 16 distritos de mayoría relativa, Morena formalizó una ofensiva jurídica ante las máximas instancias electorales y de procuración de justicia. Exigen la nulidad total de la elección legislativa.
El viaje del “QRgate”
La gran novedad de este conflicto no es la compra de votos, una práctica tan antigua como el sistema mismo, sino su modernización. Morena denunció formalmente el “QRgate”, un esquema donde la coacción tradicional se digitalizó para asegurar su eficacia.
Según la dirigencia nacional de Morena, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, operadores vinculados al tricolor distribuyeron códigos QR a ciudadanos a cambio de su voto. La dinámica consistía en que el votante fotografiaba su boleta marcada a favor del PRI y la validaba en un sistema digital para recibir pagos que oscilaban entre los 200 y 500 pesos.

Morena afirma poseer testimonios y evidencias de que este fenómeno fue sistémico, detectando irregularidades en 962 casillas. Es un número que representa el 22.6 por ciento del total instalado en el estado.
“No vamos a permitir que el PRI siga reproduciendo estas prácticas en contra de la democracia”, sentenció Montiel. Subrayó que incluso se encontraron códigos QR depositados dentro de las urnas.
“Hubo ciudadanos que escribieron leyendas en las boletas denunciando que el PRI ofreció 200 pesos a cambio del sufragio, e incluso depositaron los códigos QR dentro de las urnas como evidencia del hartazgo.”
Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena.

La demanda de Morena
La estrategia legal del partido guinda no se limita al ámbito electoral local. Se han activado cuatro frentes simultáneos para desmantelar lo que consideran una elección viciada:
- FGR: Denunciaron ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales la presunta compra masiva de votos.
- INE: Metieron una queja a la Unidad Técnica de Fiscalización por un posible rebase de los topes de gastos de campaña por parte de los candidatos priistas.
- UIF: Utilizan la Unidad de Inteligencia Financiera para rastrear el origen y destino de los recursos económicos utilizados en el esquema de códigos QR.
- Juicio Político: El diputado federal Ricardo Mejía Berdeja interpuso una demanda contra el gobernador Manolo Jiménez Salinas y el fiscal estatal, por presunta injerencia oficial y represión.
El PRI se defiende: “Ni un paso atrás”
Desde la otra trinchera, el presidente nacional del PRI, Alejandro ‘Alito’ Moreno, calificó la impugnación como una muestra de la “incapacidad de Morena para aceptar la derrota”. Sostuvo que los resultados tuvieron una ventaja superior a los 30 puntos porcentuales. También, cerca de 700 mil votos a favor de la alianza PRI-UDC.
El líder priista advirtió que su partido defenderá el resultado “incluso con la vida”, argumentando que la voluntad popular ya fue expresada con claridad en las urnas. Para el PRI, este conflicto es un anticipo de la estrategia que Morena implementará rumbo a las elecciones federales de 2027 y 2030, intentando desacreditar a las instituciones cuando el voto no les favorece.

Por su parte, el gobernador Manolo Jiménez Salinas intenta proyectar una imagen de tranquilidad. Al ser cuestionado sobre las investigaciones de la UIF y la FGR, Jiménez respondió con la frase: “el que nada debe, nada teme”, dando la bienvenida a cualquier revisión que legitime el proceso. El mandatario hizo un llamado a “darle vuelta a la página” y enfocarse en el trabajo por el estado.
¿Y los demás partidos?
Mientras Morena y el PRI se enfrentan, el panorama para las fuerzas minoritarias es desolador. Tras los cómputos oficiales, el PAN, Movimiento Ciudadano y el PVEM quedaron por debajo del umbral del 3 por ciento de la votación válida.
Esto implica que perderían el derecho a financiamiento público estatal y a la asignación de diputaciones plurinominales.
Por otra parte, el partido local de nueva creación Nuevas Ideas sorprendió al obtener el 5.89 por ciento de los sufragios, consolidándose como la tercera fuerza política en Coahuila.

México, expectante del resultado
A pesar de que el Instituto Electoral de Coahuila validó por unanimidad los cómputos que dan el triunfo al PRI, la resolución final queda ahora en manos de las instancias jurisdiccionales.
Las autoridades deben analizar las pruebas del “QRgate” y el resto de las anomalías denunciadas por Morena. Estas incluyen violencia política de género y uso de programas sociales. Queda esperar para saber si tienen el peso legal suficiente para anular los distritos o modificar los resultados.
Por ahora, Coahuila se mantiene como el epicentro de un debate nacional sobre la integridad del voto en la era digital, donde la tecnología, lejos de ser solo una herramienta de transparencia, se ha convertido en el principal objeto de sospecha criminal.
El desenlace de esta batalla legal marcará, sin duda, un precedente crítico para el sistema democrático mexicano de cara a los próximos ciclos electorales.
