Han pasado más de tres décadas, desde que miles de personas llegaron a vivir a la colonia Lomas del Padre, en la zona sur de la ciudad. Poco a poco las calles han comenzado a ser pavimentadas y con ello, la llegada de más y mejores servicios. Pero, a decir de José Juan Bueno, representante vecinal, falta mucho por hacer.
En esta colonia popular, las calles de terracería se juntan con las pavimentadas, en una especie de laberinto que se entremezcla, pero que demuestra que la desigualdad y marginación siguen presentes.
El representante de los vecinos recordó que la llegada a este lugar, hace más de 30 años, fue en medio de las más elementales carencias, sin servicios públicos, sin caminos para llegar a casa y calles mal trazadas, pero eso no fue obstáculo.

“30 años es por redondear una cantidad, un número, pero son más, mucho más, o sea, llegamos aquí cuando era cerro.
¿En medio de carencias?
José Juan Bueno, representante de vecinos
Claro, aquí no había calles ni siquiera el trazo y las calles poco a poco se empezaron a ordenar, empezó a llegar gente, más gente, empezaron las necesidades, después de esas necesidades, las peticiones, por eso estoy cerrando un número muy frío, pero es más todavía”
Señaló que por eso para quienes viven aquí es motivo de alegría que se pavimente y entregue una calle, algo que les cambia la vida, al poder pasar sus días sin la incomodidad que representa caminar entre el lodo o el polvo o caminar hasta calles más alejadas para esperar el transporte urbano.
Con más de 6 mil habitantes, esta colonia es una de las más grandes de la parte sur, pero durante un recorrido se pudo verificar que aún quedan al menos 16 calles que requieren ser urbanizadas para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
