El pasado 6 de junio en el Zoológico de León se detectó el primer caso de gusano barrenador en un ejemplar de wapití. Pocos días después, un segundo caso, ahora en un yak.
Esto desnudó una problemática que no se había dado a conocer, la falta de recursos económicos para atender casos de emergencia como medidas de contención contra este parásito que afecta animales vivos y de sangre caliente.
Dicho por la directora del zoológico, Diana Karen Casillas, se le tuvo que pedir apoyo al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria para realizar la fumigación en las diversas áreas del parque.

En tribuna del Congreso de Guanajuato, el legislador Sergio Contreras hizo público que el gobierno de Alejandra Gutiérrez no contaba con una partida para este tipo de casos. Por ende, el zoológico no podría realizar las acciones emergentes.
Posteriormente, durante una sesión extraordinaria del Consejo del Zoológico, se informó que no había un lineamiento dirigido especialmente a este tipo de casos. Se recomendó fumigar nuevamente en las zonas donde se presentaron los dos casos.
Pero sin dinero no hay fecha para realizar estas acciones. Para ello, en la propia sesión aprobaron una suficiencia presupuestal de 167 mil pesos para las fumigaciones y control sanitario.
No obstante, se continúa sin fecha definida para comenzar con los trabajos recomendados, mientras que los dos ejemplares infectados se mantienen separados y en recuperación.
