La noche del lunes, mientras las personas buscaban resguardarse de una lluvia interminable y otras más quedaban varadas con sus autos en grandes lagunas que se formaron en la ciudad, Mauricio Villagómez salió de la comodidad de su vivienda e inició una jornada de rescate.
A bordo de su Jeep Rubicon, este celayense, integrante del club zacatecano “Los Chamucos”, lejos de toda maldad, arribó a las 7 de la noche a la glorieta de las Batallas de Celaya; durante casi 7 horas ayudó a quienes estaban hundidos en el caos.
“Cuando salí de aquí dije voy a ir a ver si no ocupan ayuda por aquí en la ciudad o algo, y luego luego aquí saliendo ya no me moví de la glorieta de la Pepsi, sí había un buen caos ahí en la glorieta y me puse ahí a apoyar a quien se pudo. De la hora que yo llegué ahí que han de haber sido pasaditas de las 7, hasta las casi a las 2 de la mañana que llegué a mi domicilio he de haber sacado unos 15 vehículos”.
MAURICIO VILLAGÓMEZ, CELAYENSE

No es nueva su iniciativa por ayudar, a través del club 4×4 al que pertenece, cada año impulsan acciones altruistas. Estas van desde entrega de juguetes en el Día de Reyes y el Día del Niño, así como rescates en huracanes.
Ha sido en esos rescates y en las actividades propias del club que ha logrado la experiencia para saber maniobrar su vehículo y el de otras personas.
Mauricio lamentó que no todos tengan una actitud positiva. Y es que en medio del rescate le tocó lidiar con algunos conductores de camiones que, lejos de ayudar, empeoraban la situación para quienes tenían sus vehículos entre el agua.
A pesar de los riesgos, los gastos mecánicos y el desgaste de la noche, la recompensa no se mide en dinero.

“Se queda uno con la satisfacción de decir que uno llega y hace lo más que se puede, yo todavía, este, me le arrimé a varia gente que estaban ahí en el gimnasio y les decía que si les ayudaba a sacar sus carros, pero mucha gente, pues les dicen no hagas esto, no hagas lo otro y se quedan con eso. Yo todavía a una chica le dije déjame te ayudarte a sacar tu carro, le dije si le pasa algo en el motor, le dije yo te respondo y me dio la llave de su carro, se lo destrabé entre un poste y un carro que no estaba ya el dueño ahí, este, se lo acomodé y se lo llevé hasta el Alai, se lo eché a andar y se fue la chica a su casa, o sea, digamos que, uno tiene el conocimiento de qué es lo que se les daña y qué es lo que se puede y qué no se puede hacer en un carro”.
MAURICIO VILLAGÓMEZ, CELAYENSE
Para algunos celayenses fue una desgracia el día en que cayó tanta agua como la que llueve en 4 meses, para Mauricio era la oportunidad de ayudar.
