Este sábado, Rafael Márquez dirigirá por primera vez a la Selección Mexicana como entrenador principal. El rival será Colombia y el escenario, Baltimore, en el primer capítulo de un proyecto que apunta hacia el Mundial de 2030.
Rafael Márquez ya conoce perfectamente lo que significa estar en la banca de la Selección Mexicana. Durante los últimos dos años acompañó a Javier Aguirre como auxiliar técnico, participó en todo el proceso rumbo al Mundial 2026 y estuvo junto al equipo durante la Copa del Mundo. Lo que ocurrirá este sábado, por eso, es diferente: por primera vez será él quien tome las decisiones como director técnico del Tricolor.
El debut llegará el 26 de septiembre frente a Colombia, en el M&T Bank Stadium de Baltimore. Será el primer partido de una nueva etapa que oficialmente apunta hacia el Mundial de 2030, pero que en realidad comenzó a construirse desde 2024, cuando Márquez fue incorporado al proyecto precisamente con la intención de preparar el relevo generacional.
Y hay un dato que explica por qué este proceso no parte desde cero. Márquez ya conoce a buena parte del grupo, al cuerpo técnico y el funcionamiento interno de la Selección. Él mismo ha señalado que su intención es darle continuidad a una base que conoce, pero al mismo tiempo ampliar las opciones con futbolistas jóvenes. Actualmente, su equipo de trabajo mantiene un radar de alrededor de 60 jugadores.

De cinco Mundiales a una nueva responsabilidad
Como futbolista, Márquez disputó cinco Copas del Mundo y se convirtió en uno de los jugadores mexicanos más importantes de la historia. Ahora comienza otra etapa en la que tendrá que transformar esa experiencia en decisiones desde el banquillo.
Su primera convocatoria refleja precisamente esa combinación. La lista mantiene a varios elementos que estuvieron en el Mundial 2026, pero también incorpora nombres como Gilberto Mora, Armando González, Hugo Camberos y Santiago Sandoval, futbolistas que representan parte de la generación que podría tener un papel importante rumbo a 2030.
Márquez también estará acompañado por un cuerpo técnico con experiencia internacional. Entre sus auxiliares están Juan Manuel Lillo y Andrés Guardado, quien además fue compañero de Márquez en cuatro Mundiales, de 2006 a 2018. Ahora ambos compartirán nuevamente un vestidor, pero desde el otro lado de la línea.
El primer examen
Colombia será el primer obstáculo de una nueva etapa que tendrá cuatro amistosos entre septiembre y octubre: después llegarán Perú, Estados Unidos y Chile. Más que buscar conclusiones definitivas desde el primer partido, estos encuentros servirán para que Márquez empiece a darle forma a su idea y observe qué futbolistas pueden convertirse en piezas del proyecto 2030.

El reto, entonces, no consiste solamente en ganar un partido.
Rafa Márquez ya sabe lo que significa llevar el gafete de capitán y representar a México en cinco Mundiales. Ya sabe lo que significa estar en una banca mundialista como auxiliar. Ahora comienza la parte que todavía no ha vivido: ser él quien tome el mando.
Este sábado, el histórico número 4 dejará de ser solamente parte de la historia del Tricolor.
Ahora comenzará a intentar escribirla desde el banquillo.