Celaya, Guanajuato
El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, reconoció que la Tarjeta Rosa del gobierno estatal es un programa social benéfico para las mujeres de Guanajuato. Dijo que, si fuera gobernador, también lo implementaría, pero cuestionó su financiamiento.
El edil subrayó que los tres mil millones de pesos que cuesta este programa no deben comprometer otros proyectos, sino que su financiamiento debería darse de ahorros que pueden surgir de una reducción de salarios en la alta burocracia, recortes a nómina estatal y compras gubernamentales más eficientes.
“Si yo fuera gobernador, yo hubiera entregado esa tarjeta rosa. Aquí el problema es de dónde saco los recursos. Yo no puedo entregar más de 3 mil millones de pesos con lo mismo que siempre tenemos, yo tengo que hacer pues bajar el número de empleados que se tienen, hacer que las compras sean mejores, hacer una renovación administrativa y de ahí se sacan los recursos, bajarse el salario, todo mundo bajamos el salario a como se propone a nivel federal”
Juan Miguel Ramírez Sánchez, presidente municipal
Como ejemplo de manejo responsable del gasto, explicó que Celaya concentró recursos destinados a programas “uno a uno” con el gobierno del estado que no se lograron y los dirigió a la compra de dos rodillos y camiones para ampliar brigadas de bacheo, herramientas para reforestación y un bulldozer que, aseguró, permitirá ahorrar pagos de renta y acelerar trabajos.
Para el alcalde, la Tarjeta Rosa puede ser viable, pero exige primero ordenar el gasto público y garantizar que los apoyos no se financien sacrificando la inversión local.