Con la misa de la última cena, el Jueves Santo, monseñor Víctor Alejandro Aguilar Ledesma, obispo de la diócesis de Celaya, recordó junto a cientos de creyentes la última cena de Jesús con sus apóstoles.
Esta ceremonia recuerda el momento en que se instituyó la eucaristía y el orden sacerdotal.
“Jesús está celebrando un poquito antes, por eso dice antes de la Pascua. Los verbos que utilizará Jesús en los momentos de entregar el pan y el vino dice que ese será mi cuerpo que será entregado, era jueves, el viernes sería su Pascua, este es el vino de mi sangre, sangre que será derramada, y dice ahí el Apóstol antes de que Jesús celebrara la Pascua, es decir, su paso a la casa del Padre”.
VÍCTOR ALEJANDRO AGUILAR LEDESMA, OBISPO DE LA DIÓCESIS DE CELAYA
La celebración incluyó el lavatorio de pies como símbolo de servicio y amor fraterno. Jesús hace 2 mil 26 años lavó los pies a sus 12 apóstoles para dejar un ejemplo de servicio.

Monseñor Víctor Alejandro replicó esa acción con 12 laicos y recordó la importancia de pensar en los demás, de ayudar a quienes nos rodean.
“Lavar los pies es estar en esa capacidad de toda la vida, estar al servicio del hermano, acompañar al hermano, levantar al hermano, lavar al hermano”.
VÍCTOR ALEJANDRO AGUILAR LEDESMA, OBISPO DE LA DIÓCESIS DE CELAYA
Al concluir la celebración, monseñor, con apoyo del vicario general Jesús Palacios, colocó el Santísimo Sacramento en el monumento. Un altar especial elaborado en el centro de la catedral, que simboliza el lugar donde Jesús estuvo preso antes de su pasión, invitando a los fieles a velar y orar en adoración.
Así se marcó el inicio del Triduo Pascual, un periodo de 3 días en los que la Iglesia católica celebra el misterio central de la fe cristiana: la pasión, muerte y resurrección de Jesús.

También, miles de familias peregrinan entre 7 templos, visitando cada uno de los monumentos. Es una tradición católica del Jueves Santo que simboliza el acompañamiento a Jesús en su pasión, recorriendo siete iglesias que representan los siete traslados o “estaciones” que tuvo jesús desde la última cena hasta el monte Calvario, donde fue crucificado.