Entre caballos, cuetes y muchas muestras de cariño, despidieron los cuerpos de don Miguel Antonio Banda y su nieto Jarol Alexander. Eran dos de los tres cabalgadores que perdieron la vida tras ser arrollados por un camión de transporte de personal la madrugada del pasado lunes sobre la carretera Irapuato – Silao. Esto justo cuando se dirigían a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete.
En punto del medio día de este jueves, Don Chory como cariñosamente era conocido don Miguel y su nieto, a quién le decían “Pollito” de tan solo 12 años de edad fueron despedidos con una misa de cuerpo presente en el templo del señor atado a la columna. Esto en la comunidad de San Elías, en Celaya de donde eran originarios.
Familiares, amigos y pobladores rezaron por su eterno descanso, mientras que el padre José Humberto Negrete, pidió pronta resignación por su pérdida, y la vida eterna de ambos ante la presencia de dios.
“Queridos hermanos en medio del dolor que nos conmueve hay que entregárselos al señor como lo han hecho muchos, marcado con profundo dolor que nos trajo esta tragedia, ojalá no se vuelva a repetir; a seguir caminando pidiéndole a Dios por su eterno descanso, que así sea”
JOSÉ HUMBERTO NEGRETE / Sacerdote
Luego de la misa, los cuerpos fueron llevados en caravana por sus compañeros cabalgadores al panteón de la comunidad de Tenería del Santuario, lugar que se convirtió en su ultima morada.