Celaya, Guanajuato
Este viernes, reinauguraron el mural-ofrenda dedicado a Francisco Eduardo Tresguerras, ubicado en la barda perimetral del auditorio municipal. La obra que vandalizaron, se restauró por parte del muralista y mosaiquista argentino Iván de Garona, junto con el muralista celayense Gerardo Rivera “Fósil”.
En este proyecto artístico, además del homenaje a Tresguerras se agregó un mensaje de inclusión a las personas con discapacidad, agregando a un “Discatrin”, un catrin con discapacidad. Asimismo, el proyecto se enriquece con la técnica de mosaico contemporáneo.
“Esto es dejar una semilla del mosaico contemporáneo para que en un futuro cercano o podamos hacer más mosaico o en Celaya e invadir la ciudad con otro lenguaje artístico… pensamos en un personaje, una calaca, en una calavera, pero queríamos ir un poco más allá y dejar también otro mensaje y a la calaca le pusimos el discatrin, el catrin con discapacidad”
Iván de Garona, Muralista; Gerardo Rivera “Fósil”
Por su parte, “Fósil” señaló que abrir espacios para el graffiti artístico es clave para evitar que los jóvenes caigan en malas prácticas y para proyectar a Celaya como una galería al aire libre.
“Todos estos murales, al final le iban a hacer una galería al aire libre que van a servir para proyectar nuestra ciudad a nivel internacional con los visitantes que vayan a venir después. Y ya seguimos teniendo visitas, estuvieron hace poco, como bien lo dijo Julián y Maca de Argentina, ahora viene Iván y van a estar viniendo más artistas.
Yo creo que en la medida que empecemos todos a trabajar desde casa con los creativos que tenemos, desde que empiezan a rayar las paredes de su habitación saber detectar estos talentos que tenemos ahí para que desde chiquitos podamos educarlos hacia la legalidad, hacia la parte artística y que no se nos vayan a desviar como pues muchos jóvenes”
Iván de Garona, Muralista; Gerardo Rivera “Fósil”
El alcalde Juan Miguel Ramírez Sánchez informó que, aunque ya se cuenta con un operativo antigraffiti activo las 24 horas, se busca privilegiar el diálogo con los jóvenes y sus familias antes de aplicar sanciones, las cuales pueden ser económicas o incluso penales en casos de reincidencia.