El 2025 fue un año lleno de momentos intensos y resultados mixtos para la Selección Mexicana de futbol. El equipo dirigido por Javier Aguirre cerró un ciclo de competencias con sensaciones encontradas: por un lado, logró consolidar su dominio en el plano regional con títulos importantes; por otro, su rendimiento fuera de Concacaf dejó varias dudas sobre su competitividad a nivel global.
A lo largo del año, el Tricolor disputó 18 partidos, en los cuales contabilizó nueve victorias, cinco empates y cuatro derrotas, además de registrar 23 goles a favor y 19 en contra.
Lo más destacado
Uno de los puntos más sobresalientes del año fue el doblete de títulos en el ámbito de CONCACAF. México logró coronarse por primera vez en la Concacaf Nations League, venciendo a rivales como Canadá en semifinales y a Panamá en la final, con Raúl Jiménez como figura determinante.
Meses después, el Tri consolidó su poderío regional al ganar la Copa Oro 2025, imponiéndose en la final frente a Estados Unidos, lo que marcó el primer bicampeonato de México en este torneo desde 2011.
Estos logros significaron un punto alto en el año, devolviendo confianza a la afición y al plantel, y reafirmando a México como una potencia en el área de Concacaf.
La otra cara
Aunque los resultados regionales fueron positivos, el desempeño de México contra selecciones de otras confederaciones fue más irregular. En el segundo semestre del año, el Tri no ganó en sus últimos seis encuentros, incluidos duelos ante equipos de Sudamérica, Europa y Asia, como Suiza, Colombia, Uruguay o Paraguay.
El cierre con derrota 2-1 ante Paraguay en San Antonio encendió nuevamente la preocupación de la afición, sumando seis partidos sin victoria, una racha que no se veía desde 2015.
Esta falta de regularidad fuera de Concacaf expuso carencias colectivas que aún no han sido resueltas de manera definitiva, especialmente al enfrentar rivales de mayor jerarquía internacional.
Rotación y decisiones tácticas
Durante el año, el estratega Javier Aguirre mantuvo un patrón de rotación constante, con frecuentes cambios en la alineación y pruebas de jugadores en distintas posiciones. Esto dejó incógnitas importantes sobre la base titular que el Tri podría presentar rumbo al Mundial 2026, y sobre todo, quién será el portero titular en la cita mundialista.
Números y estadísticas del año
- Partidos disputados: 18
- Victorias: 9
- Empates: 5
- Derrotas: 4
- Goles a favor: 23
- Goles en contra: 19
- Racha sin victorias al final del año: 6 partidos
Estos números reflejan un balance positivo en cuanto a resultados globales, pero también ilustran la falta de consistencia fuera de la región que México debe corregir si aspira a pelear de tú a tú en la próxima Copa del Mundo.
Un año agridulce
El 2025 quedará en la memoria de la afición mexicana como un año agridulce: de un lado, por el dominio sólido dentro de Concacaf y la conquista de títulos que fortalecieron la autoestima del equipo; del otro, por la inquietud generada por los tropiezos fuera de la región y la racha sin triunfos que cerró el calendario competitivo.
Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, México necesita capitalizar sus fortalezas y ajustar sus debilidades si quiere trascender más allá de lo regional y competir con solidez ante las potencias del fútbol mundial.