Las decenas de bares que se ubican en la calle de Alonso, en la zona centro de la ciudad, son señalados por habitantes de callejones cercanos, como la causa de un aumento en la inseguridad y violencia que se ha presentado en meses recientes y que afecta a miles de personas que viven en ellos.
Algunos de los habitantes de las demarcaciones aledañas señalaron que hay casos de personas que han sido amenazadas por los supuestos propietarios de esos lugares y hasta algunos clientes para no denunciar los hechos de violencia.
La situación afecta principalmente a residentes de callejones como La Luz, Saavedra, San Cayetano, Barranca, Subida de San Miguel, Calixto, entre otros, donde las personas son testigos de las riñas.

Los vecinos aseguraron que luego que los bares cierran o bien en horas de la madrugada es cuando ocurre la violencia y pese a que han solicitado la presencia de la policía, hasta ahora sus solicitudes no han sido atendidas.
Hace unas semanas, en un bar de la calle Alonso, esquina con Barranca, la Fiscalía General del Estado aplicó un cateo, donde se detuvo a 6 hombres, entre ellos, los supuestos propietarios del establecimiento y que estarían involucrados en un presunto abuso contra una mujer.
Los vecinos dieron a conocer que, además de la violencia e inseguridad, otro problema que tienen es el constante ruido que generan los negocios de esta calle y que les causa problemas para poder dormir y descansar de manera adecuada.