El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha desencadenado una ola de volatilidad financiera global, con alzas pronunciadas en los precios del petróleo y el gas, al mismo tiempo que los mercados bursátiles registran fuertes retrocesos.
Los ataques han provocado una interrupción casi total del tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula aproximadamente el 20 % del suministro mundial de crudo y gas natural. Analistas señalan que “la paralización del estrecho eleva la volatilidad en commodities, divisas y renta variable”, generando un alza en el petróleo y el gas que no se veía desde hace meses.
Como resultado inmediato, el barril de petróleo Brent superó los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024. El equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), cerró cerca de los 74 – 75 dólares por barril tras una sesión volátil. El gas europeo alcanzó precios por encima de los 65 euros por megavatio hora, niveles que no se registraban desde enero de 2023.

Bolsas mundiales bajo presión
Los principales índices bursátiles globales sufrieron retrocesos significativos ante la creciente aversión al riesgo. El S&P 500 y el Nasdaq descendieron alrededor de un punto porcentual, mientras que el Dow Jones también se vio afectado al cierre de la jornada. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) registró una caída superior al 3 %, reflejo de la incertidumbre entre inversionistas.
En Asia, los mercados no quedaron exentos: el Kospi de Corea del Sur se desplomó más de 7 %, y otros índices regionales también revirtieron ganancias recientes frente al temor de que los altos costos energéticos golpeen la actividad industrial.
Trump protegerá el petróleo
Ante el caos en los mercados, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció medidas para proteger el suministro de petróleo. Indicó que la Marina estadounidense estaría lista para escoltar buques petroleros a través del estrecho de Ormuz y que se ofrecerían seguros a los transportistas afectados. Analistas como Patrick O’Hare señalaron que “este anuncio moderó el aumento de los precios del petróleo que ha persistido hoy”, aunque advirtió que “los mercados son extremadamente sensibles al riesgo”.
No obstante, expertos advirtieron que estos esfuerzos no eliminan la incertidumbre. Nikos Tzabouras, analista senior, dijo que “los precios del petróleo se mantienen elevados mientras los mercados luchan con la perspectiva de una guerra prolongada y las interrupciones de suministro persistentes”.

Consecuencias para la economía global
Economistas coinciden en que la actual crisis geopolítica podría traducirse en mayores costos para empresas y consumidores. Un incremento sostenido en los precios de la energía tiende a alimentar presiones inflacionarias, complicando las decisiones de los bancos centrales y deteriorando los balances comerciales de países importadores netos de energía.
Además, China, principal comprador de petróleo iraní, ha expresado su preocupación por garantizar un suministro estable. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país afirmó que “la seguridad energética reviste gran importancia para la economía mundial” y que todas las partes deben “garantizar un suministro de energía estable y fluido”.