La líder opositora venezolana María Corina Machado sostuvo este lunes un encuentro privado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. Su encuentro llega en el medio de la redefinición del panorama político tras la captura de Nicolás Maduro y el establecimiento de un gobierno de transición respaldado por Washington.
La reunión, de carácter reservado y sin presencia de prensa, tuvo una duración aproximada de dos horas. Según fuentes cercanas, el diálogo se centró en la situación de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro y su esposa, trasladados a territorio estadounidense para enfrentar cargos por narcotráfico.
Y es que, Trump ha mantenido una postura pragmática respecto a la crisis venezolana. Respalda el control estadounidense sobre el petróleo del país mientras reconoce a Delcy Rodríguez como presidenta interina, decisión que ha generado tensiones dentro de la oposición.
Le entregó el Nobel a Trump
Durante el encuentro, Machado sorprendió al entregar a Trump la medalla de su Premio Nobel de la Paz 2025, en reconocimiento, según explicó, a su “compromiso con la libertad de los venezolanos”.
El gesto, ampliamente difundido en redes sociales, fue agradecido por Trump, quien publicó en su plataforma Truth Social. Trump compartió este gesto en su red social, Truth Social y se dijo muy agradecido.
“María me ha entregado su Premio Nobel de la Paz… ¡Gracias, María! Es una mujer maravillosa que ha pasado por mucho”.
El Instituto Nobel, sin embargo, aclaró que el galardón no puede transferirse legalmente, lo que añadió una nota polémica al acto simbólico.
Repercusiones del encuentro en Caracas y Washington
En Venezuela, la reunión se interpretó como un intento de Machado por reposicionarse dentro del proceso de transición dominado por Delcy Rodríguez. Analistas coinciden en que Trump prioriza la estabilidad y el acceso a los recursos energéticos venezolanos antes que un cambio de liderazgo opositor.
En Estados Unidos, la cita se visualiza como parte de la estrategia de Trump para consolidar su influencia en América Latina. Mientras sectores republicanos celebran los acuerdos energéticos con el nuevo gobierno venezolano, voces demócratas piden garantías de un retorno democrático real y critican el aparente desplazamiento de la oposición civil del proceso.