La presidenta de México Claudia Sheinbaum Pardo, declaró que está prácticamente detenida la obra del Acueducto Solís, hasta que no se logren consensos con los campesinos de Acámbaro priorizando el diálogo de la mano del Gobierno del Estado de Guanajuato.
En León, los ciudadanos saben que cuando Andrés Manuel López Obrador freno la construcción de la Presa Solís para dialogar con los campesinos de los Altos de Jalisco, en la práctica fue para cancelar totalmente la obra, perjudicando a la ciudad que había invertido cientos de miles de pesos y que terminaron perdidos.
Los diálogos con los campesinos radicalizados pueden tomar uno o dos sexenios, como pasó con la obra en El Zapotillo, la cual inició diálogos con los directivos de Felipe Calderón, continuó con los secretarios de Enrique Peña Nieto y concluyó a mediados de la gestión de la Cuarta Transformación.
La presidenta aclaró que no está cancelada, sólo detenida, hasta que se convenza a todos los campesinos de Acámbaro, en la cual se corre el riesgo de que se sumen campesinos inconformes de otros municipios y la obra no podrá avanzar.
En la Mañanera de Irapuato, la presidenta Sheinbaum ya no acudió con especialistas de la Comisión Nacional del Agua, para no entrar en detalles ante la prensa.
En la base de la XII Región Militar sólo estuvieron presentes los especialistas en materia de Seguridad y de la Construcción del Tren de Pasajeros.
Para lograr ahorrar 150 millones de metros cúbicos de agua, se requería la inversión de más de 5 mil millones de pesos para tecnificar a los campesinos de diez ciudades que están en el Distrito de Riego 011. De esta inversión no aclaró la presidenta si también se frenó.