Abasolo, Guanajuato
Un fuerte estruendo se escuchó, y de pronto, comenzaron a caer varias rocas del cerro conocido como “Brinco del Diablo” la tarde del jueves en Abasolo. Para el viernes la zona no se delimitó, las rocas permanecen en el mismo lugar en el que quedaron después de desprenderse de la peña oriente, provocado por un enjambre sísmico.
Como medida preventiva, el viernes las clases se suspendieron en la primaria Vicente Guerrero. La última ocasión que se tuvo un desprendimiento de rocas fue hace 10 años.
“El último reporte más cercano ronda los 10 años, un momento muy específico, pero no es que cada mes tengamos estas situaciones precisamente por la tipicidad de estos eventos queremos tomar cartas en el asunto para determinar las causas y mejorar nuestro plan de prevención”.
Job Gallardo, Alcalde de Abasolo
El viernes, por la mañana se sostuvo una reunión entre autoridades municipales y Protección Civil Estatal con los planes de trabajo. Horas después, las labores fueron en campo.

Vecinos de la formación rocosa, estuvieron en primera fila al momento de la caída de las rocas hacia la cañada. Pese a vivir tan cerca, sus casas resultaron intactas.
“Aquí hay un risco más pequeño, pegaron ahí las piedras y se desviaron hacia acá, hacia la cañada, pues afortunadamente tuvimos suerte”.
Jesús García, Vecino Lomas de Santa María
Los trabajos se enfocan en conocer el nivel de riesgo para vecinos de la colonia Guadalupe y Lomas de Santa María.
“Es decir, hay que determinar que lo que se aflojó por llamarlo de manera coloquial, no pueda tener más desprendimientos, que no queden rocas flojas y siga el riesgo”.
Job Gallardo, Alcalde de Abasolo

Sobre las viviendas y edificios de dependencias municipales que fueron afectadas por los microsismos, la autoridad informó que se detectaron pequeñas grietas que no ponen en riesgo a la gente, pero se revisarán por protección civil para descartar cualquier contingencia.