El empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego presentó este martes 13 de enero una denuncia formal contra el Estado mexicano ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Argumenta que desde 2023 es objeto de una persecución política, fiscal, judicial y administrativa coordinada por el Gobierno federal.
La denuncia llega luego de enfrentamientos públicos y litigios fiscales entre Salinas Pliego y el gobierno federal. Mismos que se intensificaron cuando la Suprema Corte de Justicia falló contra el empresario y el requerimiento de pago de más de 51 mil millones de pesos.
Denuncia ante organismos internacionales
Salinas Pliego acudió a la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington D.C., donde se reunió con Pedro Vaca, relator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH. Ahí, entregó una petición de denuncia con más de 100 páginas de pruebas.
En su petición solicita que se declare la responsabilidad internacional del Estado mexicano y se emitan medidas, como garantías de no repetición y protección a la libertad de expresión y el derecho de propiedad. En su denuncia, el empresario señala varios mecanismos del Estado que, a su juicio, se han utilizado para su presunta persecución.
Algunos de estos son:
- Criminalización de la crítica: acusa que el Gobierno utiliza medios públicos y espacios oficiales para atacar su reputación y la de sus empresas.
- Hostigamiento administrativo y fiscal: asegura que sus compañías han sido objeto de auditorías excesivas y trato discriminatorio por parte de las autoridades.
- Captura del Poder Judicial: considera que una reciente reforma judicial ha debilitado la independencia de los tribunales.
- Uso político del aparato fiscal y judicial para restringir su libertad de expresión y participación en el debate público.
Por otra parte, el empresario también comentó sobre el tema en su cuenta de X:
“Me invitaron para escucharme y recibir un expediente con pruebas de lo que Grupo Salinas y yo estamos viviendo, un acoso sistemático por parte del Gobierno de México: persecución fiscal, judicial y administrativa, coordinada para intimidar, desgastar y callar a quienes pensamos distinto y levantamos la voz”
También añadió que no se trata de un pleito personal, sino de un precedente que afecta la libertad de expresión en México.
“No se trata sólo de un ataque contra mi persona. Se trata de sentar un precedente peligrosísimo: el uso del Estado y el crimen organizado como arma para castigar a los opositores políticos”, escribió Salinas Pliego en sus redes sociales tras el encuentro”
La disputa entre Salinas Pliego y el Gobierno mexicano se remonta a litigios fiscales que datan de 2007. Culminaron en derrotas judiciales para el empresario en la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Tras agotar las instancias nacionales, el empresario decidió escalar el caso a foros internacionales. El Gobierno federal, por su parte, ha sostenido que actúa dentro del marco legal para exigir el pago de impuestos adeudados, negando que exista persecución política.