Un estudiante de 15 años protagonizó un ataque armado dentro de una preparatoria en Lázaro Cárdenas, Michoacán, dejando como saldo dos maestras muertas. Detuvieron al agresor en el lugar, mientras autoridades estatales iniciaron una investigación para esclarecer los hechos.
La agresión ocurrió la mañana de este martes 24 de marzo en la preparatoria Antón Makárenko, donde el joven ingresó con un arma de fuego y disparó contra el personal docente.
“Tras el reporte de detonaciones, fuerzas de seguridad desplegaron un operativo que permitió la detención del adolescente”
Ataque dentro del plantel
El tiroteo generó pánico entre estudiantes y profesores, quienes se resguardaron mientras llegaban elementos de seguridad. Al ingresar al plantel, las autoridades localizaron a dos mujeres sin vida con impactos de bala dentro de las instalaciones.
Identificaron a las víctimas como docentes del plantel, como María del Rosario “N”, de 36 años de edad, y Tatiana “N”, de 37 años, quienes se encontraban en funciones al momento del ataque.
Durante la detención, autoridades aseguraron un arma larga tipo fusil calibre 5.56, además de cargadores y cartuchos útiles, lo que elevó la gravedad del caso por el tipo de armamento involucrado.
“Se investiga la procedencia del arma y si hubo participación de terceros”
Continúa la investigación.
Hasta el momento no existe una versión oficial sobre el móvil del ataque. Sin embargo, reportes preliminares señalan que pudo haber existido un conflicto previo dentro del plantel, aunque esta información no ha sido confirmada por autoridades.
La Fiscalía General del Estado abrió una carpeta de investigación por el doble homicidio y realiza peritajes, entrevistas y análisis del entorno del menor para determinar las causas.
El caso ha generado conmoción en la comunidad educativa y reavivó el debate sobre la seguridad en escuelas, el acceso a armas y la detección de conductas de riesgo en jóvenes.

Especialistas en educación y seguridad han señalado la necesidad de fortalecer protocolos preventivos y mejorar la coordinación entre autoridades, escuelas y familias para evitar este tipo de hechos.
Mientras avanzan las investigaciones, el plantel permanece bajo resguardo y la comunidad exige respuestas ante uno de los episodios de violencia escolar más graves registrados recientemente en el país.