Tras el rechazo de la reforma electoral en la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció este jueves la puesta en marcha de un “Plan B”.
Esta nueva estrategia legislativa, se enviará al Congreso el próximo lunes 16 de marzo. Tiene como ejes centrales la reducción de gastos en congresos locales y ayuntamientos. También el fortalecimiento de la participación ciudadana.
“Esencialmente, Plan B: disminuir los privilegios y fortalecer la decisión de la gente, la participación popular. Nosotros tenemos un mandato y una convicción y un principio: a nosotros no se nos olvida de dónde vinimos.
Pero, además, si algo ha demostrado la Cuarta Transformación es que la honestidad da resultados, que la austeridad republicana da resultados, que acabar con los privilegios da resultados. Entonces, vamos a avanzar, vamos a avanzar todos los partidos.
Entonces, no se nos olvide cuál es el objetivo de la Transformación: erradicar el régimen de corrupción y privilegios. Y vamos avanzando. Hemos avanzado mucho y todavía nos falta”, aseguró en la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”
Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México
El primer rechazo
Este 11 de marzo, la propuesta original de reforma electoral se desechó al obtener 259 votos a favor y 234 en contra. Una cifra insuficiente para alcanzar la mayoría calificada de dos tercios requerida para cambios constitucionales.
Los aliados habituales de Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde (PVEM), no respaldaron la iniciativa en su totalidad. A pesar de ello, ambos partidos negaron una ruptura con el gobierno federal.

El Plan B: los puntos clave
Sheinbaum señaló que “no es una derrota” y que el nuevo plan busca profundizar la austeridad republicana. Los puntos principales incluyen:
- Tope presupuestario a Congresos Locales: Se busca establecer límites al gasto de las legislaturas estatales para eliminar disparidades extremas. Como ejemplo, se citó que en Baja California el costo por legislador es de 34.8 millones de pesos, mientras que en Colima es de 5.1 millones.
- Reducción de Regidores: La propuesta plantea disminuir el número de regidores en los ayuntamientos, argumentando que muchos municipios cuentan con cargos excesivos.
- Consultas Populares y Revocación de Mandato: Se pretende permitir que temas electorales (como el financiamiento a partidos) puedan someterse a consulta ciudadana y que la revocación de mandato pueda realizarse en el tercer o cuarto año de gobierno.
- Ahorro estimado: El gobierno prevé recuperar aproximadamente 4,000 millones de pesos, los cuales se quedarían en los estados y municipios para destinarse a servicios básicos como agua, drenaje y bacheo.
Desafíos legales y puntos descartados
Aunque la intención del Plan B es avanzar mediante leyes secundarias que solo requieren mayoría simple, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, advirtió que algunos temas planteados podrían seguir requiriendo mayoría calificada por su naturaleza constitucional.
Asimismo, se confirmó que para ajustarse a la legalidad, se descartarían puntos de la reforma original que forzosamente exigen cambios a la Constitución. Tales como la modificación de la lista de diputados plurinominales o cambios estructurales en el financiamiento público de los partidos mediante leyes secundarias.
La presidenta reafirmó que envió la propuesta original para “cumplir con la gente” y que el Plan B seguirá la lucha por erradicar el régimen de privilegios en la burocracia electoral.