La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este 25 de febrero su iniciativa de reforma electoral que busca transformar de manera profunda el sistema político mexicano, con modificaciones al Congreso de la Unión, al gasto electoral, a la fiscalización y a los mecanismos de participación ciudadana.
Las reformas serán enviadas al Congreso el lunes 2 de marzo para su discusión legislativa y comprenden 10 puntos principales:
- Eliminación de las listas de los partidos políticos para la representación proporcional del Congreso de la Unión
- Reducción del 25 por ciento en el costo de las elecciones
- Mayor fiscalización
- Voto en el extranjero
- Disminución de los tiempos de radio y televisión de 48 a 35 minutos diarios
- Regulación del uso de Inteligencia Artificial y prohibición de bots
- Cómputos Distritales
- Democracia Participativa
- No nepotismo
- No reelección
Cambios en el Congreso
“Pluris fuera, menos senadores y nuevos diputados migrantes”
Uno de los elementos centrales de la iniciativa es la modificación a la figura de los legisladores de representación proporcional.
“Se eliminan las listas de los partidos para representación proporcional plurinominal… para que todos y todas tengan que ir a territorio a conseguir el voto”.

La propuesta mantiene 500 diputados federales, pero reorganiza su forma de elección:
- 300 por mayoría relativa en distritos.
- 200 por representación proporcional, conformados por 97 candidatos no ganadores con mejores resultados dentro de su partido, 95 por circunscripción y 8 elegidos por mexicanos en el extranjero.
En el Senado de la República, la propuesta reduce el número de integrantes de 128 a 96 y elimina los plurinominales. Por lo que quedan 64 senadores de mayoría y 32 de primera minoría.
“Es algo muy racional: quien quiera ser diputado, que se vaya a buscar su voto, que quien quiera ser senador, se vaya a buscar su voto; quien quiera ser regidor, se vaya a buscar su voto y que se presente ante la gente”
Reducción de gasto y rol del INE
La iniciativa plantea una reducción del 25 % en el gasto electoral, que impacta los recursos asignados al Instituto Nacional Electoral (INE), partidos políticos y Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs). Esto incluye la disminución de salarios y bonos de consejeros y altos mandos, en apego al principio de que nadie pueda ganar más que la presidenta de la República.
Además, se propone la eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) para que los cómputos distritales inicien al concluir la jornada electoral, y una mayor fiscalización financiera con prohibición de aportaciones en efectivo y fortalecimiento del seguimiento de recursos.

Democracia participativa, IA y límites al nepotismo
El proyecto también busca ampliar los mecanismos de participación directa como referéndums, plebiscitos y consultas populares en elecciones locales. También busca regular el uso de inteligencia artificial (IA) y prohibir bots en campañas políticas, con sanciones por uso indebido en redes sociales.
Por otra parte, se incluyen propuestas para eliminar la reelección consecutiva desde 2030 y establecer límites al nepotismo político. Esto con la intención de evitar la herencia de cargos públicos entre familiares.