Diversas organizaciones periodísticas y corresponsales internacionales han denunciado múltiples detenciones de trabajadores de medios y acciones represivas contra reporteros. Estos han intentado cubrir la convulsa situación tras la captura del expresidente Nicolás Maduro.
Entre los casos más recientes se encuentra la detención y posterior liberación del periodista mexicano Julián Mazoy, retenido durante horas y deportado tras intentar ingresar al país por la frontera con Colombia.
Arresto de periodistas
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP) y agencias internacionales han documentado que al menos 14 periodistas, entre corresponsales extranjeros y reporteros nacionales, fueron detenidos en fechas recientes. Esto mientras cubrían eventos políticos en Caracas y zonas fronterizas. La mayoría de estos comunicadores fueron liberados posteriormente, aunque uno fue deportado.
Los arrestos ocurrieron, en varios casos, sin órdenes judiciales claras y bajo la justificación de vulnerar normas migratorias o por supuestamente “difundir información no autorizada”. Grupos de prensa internacionales han reportado que las autoridades confiscaron equipos de trabajo, teléfonos y material audiovisual. También de limitar la transmisión de información desde el interior de los eventos noticiosos.
Organizaciones defensoras de la libertad de expresión catalogaron estas acciones como parte de un patrón más amplio de hostigamiento y censura. Mismo que incluye limitaciones para el ejercicio periodístico independiente, detenciones arbitrarias e intimidación. La situación está generando preocupación internacional sobre el respeto a los derechos fundamentales y el acceso a información veraz desde territorio venezolano.
El periodista mexicano Julián Mazoy: detención y liberación
Julián Mazoy, es colaborador de medios como SDP Noticias y Radio Fórmula Sonora. Lo interceptaron junto con el periodista colombiano Jeff Martínez cuando intentaban ingresar a Venezuela por el paso fronterizo de Tienditas, procedentes de Cúcuta, Colombia. Tenían el propósito de cubrir el desarrollo de los hechos políticos en el país.
Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, retuvieron a ambos y permanecieron incomunicados por un periodo que las distintas fuentes ubican entre 10 y 17 horas. Los despojaron de sus equipos de trabajo y los sometieron a lo que ambos calificaron como “violencia psicológica”.
Mazoy relató que no sufrió agresiones físicas, pero que estuvo en un espacio reducido, bajo constante vigilancia e interrogatorio, mientras las autoridades les exigían información sobre su labor periodística.
En un video difundido tras su liberación, Mazoy expresó que la presión ejercida en redes sociales y la atención mediática sobre su caso fueron factores determinantes para que las autoridades venezolanas decidieran su liberación y deportación. Tanto él como Martínez fueron vetados de ingresar a Venezuela por un periodo de diez años.