En las últimas semanas, el término therian se ha convertido en tendencia en plataformas como TikTok, Instagram y X, generando confusión, debate y curiosidad entre usuarios de internet.
Videos de personas caminando a cuatro patas, usando colas o máscaras de animales y recreando comportamientos inspirados en mamíferos han viralizado dos comunidades que a menudo se confunden: los therians y los furries, también conocidos como furros.
¿Qué son los therians?
Los therians son personas que afirman sentir una identidad interna con un animal no humano, ya sea a nivel espiritual, psicológico o simbólico. Para ellos, esta conexión no es un disfraz ni un juego, sino una vivencia personal que forma parte de su identidad.
Según expertos que han estudiado el fenómeno, el término proviene de la palabra griega therianthropy, que literalmente combina “bestia” y “humano”. Aunque esta idea tiene raíces culturales antiguas, como mito y simbolismo, la comunidad moderna de therians se consolidó en foros de internet durante la década de 1990.

Como explicó un miembro de la comunidad en un video viral, algunos therians realizan movimientos o comportamientos inspirados en sus animales, como caminar o saltar en cuatro patas, y usan accesorios como colas o máscaras para representar esa conexión.
¿Quiénes son los furries (o furros)?
Los furries, por su parte, forman parte de una subcultura global basada en la creación y el gusto por personajes animales antropomórficos, es decir, animales con características humanas como hablar, vestir o caminar erguido.
Los miembros del furry fandom suelen crear personajes propios, llamados fursonas, y a veces diseñan trajes elaborados conocidos como fursuits. Aunque algunos furries pueden actuar con estos trajes en público o en convenciones, la mayoría participa como aficionados en actividades artísticas y de comunidad.

Una diferencia clave es que, a diferencia de los therians, los furries no necesariamente se identifican espiritualmente como animales ni afirman ser no humanos. Su interés suele estar ligado a la creatividad, el arte y la cultura del fandom, más que a una identidad interna.
La diferencia entre ambos
La confusión entre estas dos comunidades se explica en gran parte por la viralización de contenidos visuales en redes sociales. Tanto therians como furries aparecen usando orejas, colas o actuando como animales. En muchos casos, quienes filman estos videos no distinguen entre una identidad espiritual como la de los therians y una afición cultural como la de los furries, lo que contribuye a malentendidos.
El fenómeno no es completamente nuevo. Ambas comunidades existen desde hace décadas, aunque han ganado mayor visibilidad gracias al contenido juvenil que se comparte masivamente en TikTok e Instagram.
Expertos señalan que la aparición de estos temas en espacios públicos no necesariamente refleja una condición clínica o trastorno, sino expresiones culturales y personales que, para muchos jóvenes, forman parte de explorar su identidad.
Tanto therians como furries son objeto de bromas, prejuicios y teorías en internet que exageran o distorsionan sus prácticas. Sin embargo, investigadores y reportes periodísticos coinciden en que es importante separar las vivencias individuales y comunitarias de cada grupo de los mitos extendidos en redes.
Como puntualiza un análisis sociocultural, confundir identidad y fandom puede llevar a conclusiones erróneas sobre estos movimientos y sobre los propios jóvenes que participan en ellos.