La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ CDMX) notificó formalmente la imputación por el delito de homicidio contra Operadora de Centros de Espectáculos, S.A. de C.V. (OCESA) y Servicios de Protección Privada Lobo, S.A. de C.V..
Esto en el marco de la investigación por la muerte de los fotoperiodistas Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Rojas Hernández durante el festival AXE Ceremonia 2025.
La FGJ informó que la imputación se integró a la investigación desde el 14 de enero, tras la actuación de la ministerio público Mercedes Karina Granados Peralta. Misma que asumió la carpeta tras diversas resoluciones judiciales que ordenaron incluir a las compañías en el proceso.
Según el expediente, el caso ahora abarca cinco empresas y ocho personas físicas ligadas al montaje, seguridad y operación del evento. Por lo que se denota la complejidad de responsabilidades que se investigan.
Familiares acusan de omisión
Familiares de Berenice Giles denunciaron que el avance tardó “más de nueve meses” debido a trabas y omisiones por parte de la autoridad ministerial. Calificaron de “violencia institucional” las dilaciones en integrar a las empresas organizadoras como imputadas.
“No nos rendiremos, seguimos en pie de lucha hasta lograr que los involucrados asuman su responsabilidad moral y legal”, en un mensaje difundido públicamente.
Luis Raúl Giles, Padre de Citlalli
El padre de la joven periodista insistió en que aportaron “más de 30 datos de prueba contundentes”. Pero, a pesar de ello, las autoridades pretendieron avanzar sin la presencia de Ocesa y Seguridad Privada Lobo como imputadas formales. Para la familia, tal proceder resulta inadmisible.
El accidente en el Axe Ceremonia
El 5 de abril de 2025, durante la celebración del festival musical en el Parque Bicentenario de CDMX, una estructura metálica decorativa soportada por una plataforma elevadora colapsó por fuerte viento y cayó sobre los fotoperiodistas mientras realizaban su labor. Ambos fallecieron en el lugar.
El accidente generó críticas nacionales sobre la seguridad en espectáculos masivos y la respuesta de los organizadores, quienes continuaron con la programación por varias horas tras el incidente sin activar protocolos de evacuación o emergencia inmediatamente.