La exclusiva zona de Polanco, en la Ciudad de México, se convirtió en el escenario de un crimen que ha conmocionado a la opinión pública tras el asesinato de Carolina Flores, una reconocida exreina de belleza y modelo mexicana.
El ataque, ocurrido en una de las áreas con mayor vigilancia de la capital, tomó un giro drástico en las investigaciones. La evidencia captada por cámaras de seguridad vinculan directamente a un integrante de su entorno familiar cercano en la ejecución del homicidio.
Carolina Flores, de 30 años de edad, contaba con una trayectoria destacada en el ámbito de los certámenes de belleza. Participó en plataformas como Miss Ciudad de México y mantenía una presencia activa en el mundo del modelaje y las causas sociales.

El asesinato
Los hechos se registraron este jueves 23 de abril, cuando la joven fue interceptada y atacada con disparos de arma de fuego. En el video que ya se ha viralizado en redes sociales, posiciona a su suegra, Erika Guadalupe “N”, como la principal sospechosa de un crimen que ya se investiga bajo el protocolo de feminicidio.
En las imágenes se observa el momento exacto en que Carolina entra a una habitación, seguida de cerca por su suegra, quien presuntamente accionó un arma de fuego en múltiples ocasiones. La necropsia confirmó que la joven recibió impactos certeros en la cabeza y el tórax. Una ejecución que ocurrió mientras su esposo, Alejandro Sánchez, se encontraba en otra área del inmueble cargando a la hija de ambos, de apenas ocho meses de nacida.
Lo más impactante del registro es el diálogo que se escucha tras las detonaciones. Al confrontar a su madre con un desesperado “¿Qué hiciste, mamá?”, la mujer respondió con una frialdad absoluta: “Nada, es que me hizo enojar… tú eres mío y ella no”.

Esta frase ha reforzado la teoría de las autoridades sobre un móvil basado en una obsesión patológica y el control total sobre la dinámica familiar de su hijo. A pesar de la gravedad del acto, la sospechosa logró abandonar el lugar antes de que se diera aviso a las autoridades, y hasta el momento se mantiene prófuga de la justicia.
Ya había un antecedente
Detrás de este feminicidio se esconde una historia de acoso persistente que obligó a Carolina y a su esposo a dejar Ensenada, Baja California, buscando seguridad en la capital del país. Según declaraciones del propio Alejandro y de la madre de la víctima, Reyna Gómez Molina, la pareja decidió trasladarse a Polanco precisamente para poner distancia de Erika Guadalupe, quien supuestamente responsabilizaba a la exreina de belleza de “separarla” de su hijo. La suegra viajó a la Ciudad de México la semana pasada con el único objetivo de perpetrar el ataque, lo que apunta a una planeación deliberada del crimen.
La controversia también ha rodeado la actuación del esposo, quien tardó casi 24 horas en denunciar los hechos ante la Fiscalía capitalina. Alejandro justificó esta demora asegurando que su prioridad fue poner a salvo a su bebé y que temía represalias inmediatas si actuaba en ese momento.
Actualmente, mientras colectivos feministas en Baja California y la Ciudad de México exigen justicia y una vigilancia estrecha del caso, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México mantiene abiertas varias líneas de investigación para dar con el paradero de la presunta feminicida y esclarecer si hubo más omisiones en el entorno que permitieron este desenlace.