Una fuerte explosión de cuatro autotanques cargados con gas licuado de petróleo (LP) sacudió a la comunidad de San Juan Negrete, en el municipio de Tepeaca, Puebla. El siniestro ocurrió en un predio que presuntamente operaba de manera clandestina como almacén de combustible ilegal, conocido popularmente como huachicol.
Debido a la magnitud del estruendo y a las inmensas columnas de humo que se levantaron en la zona, las autoridades poblanas activaron de inmediato un protocolo de emergencia masivo. Esto se hizo para salvaguardar a la población civil.
La contingencia obligó al despliegue urgente de corporaciones de auxilio de los tres niveles de gobierno. Como medida de prevención, los brigadistas coordinaron la evacuación de aproximadamente dos mil personas que se encontraban en áreas de alto riesgo.
Evacuación masiva y movilización de los cuerpos de rescate
Entre los inmuebles desalojados destacan el Hospital General de Tepeaca, la Escuela Preparatoria 12 de Octubre y el Centro Escolar Miguel Negrete Novoa. En este último, mil setecientos cincuenta y tres alumnos abandonaron las aulas de forma inmediata.
La zona fue acordonada por un Comando Unificado integrado por veinticinco elementos de Protección Civil Estatal y veintinueve de la Secretaría de Seguridad Pública. Además, participaron cuerpos de bomberos locales.

Más tarde, efectivos del Ejército Mexicano y de la Marina se sumaron al resguardo perimetral. Mientras tanto, los rescatistas realizaban labores críticas de enfriamiento en las unidades afectadas. El fuerte olor a combustible persistió durante varias horas. Esto incrementó el temor entre los vecinos de las viviendas aledañas, que también tuvieron que abandonar sus hogares.
Continúa la investigación: No hubo víctimas mortales
Respecto a las víctimas del siniestro, los primeros reportes de los cuerpos de rescate no señalaban víctimas mortales en el lugar del incidente. Sin embargo, el gobernador del estado de Puebla, Alejandro Armenta, actualizó el balance médico horas después. Así confirmó que el estallido sí provocó afectaciones directas a civiles que se encontraban cerca del almacén. Los heridos recibieron atención prehospitalaria. También, fueron trasladados a nosocomios de la región para su valoración médica especializada.
“Fueron en total tres las personas lesionadas por la explosión de una pipa en el municipio de Tepeaca; ya fueron trasladadas al Hospital Integral de Acajete y otra persona a Tecamachalco”, detalló el mandatario poblano.
Asimismo, el coordinador de Protección Civil estatal, Bernabé López Santos, informó que las inspecciones continuarán en las inmediaciones. Esto se debe a la sospecha de más actividad ilícita.

“Aquí hay otra bodega que ya se inspeccionó; en el interior también hay pipas con gas. De este tema se van a encargar las autoridades correspondientes”, sentenció el funcionario.
Finalmente, la Fiscalía General del Estado de Puebla inició una carpeta de investigación. Esto servirá para determinar las causas exactas de la explosión y fincar responsabilidades por el almacenamiento ilegal del hidrocarburo.
Este acontecimiento vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que representan las bodegas clandestinas de combustible en zonas urbanas. El reto de las autoridades poblanas consistirá en reforzar los operativos de supervisión para detectar estos puntos de peligro antes de que ocurra otra tragedia.