El PAN se desangra y Movimiento Ciudadano recoge lo que cae. Esta semana le tocó el turno a Martín López Camacho, exalcalde de Apaseo el Alto y dos veces diputado local, quien se sumó oficialmente a las filas del Partido Naranja.
La noticia ya se veía venir: es del mismo equipo de la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez Campos, así que el changement de camiseta era cantado.
Pero aquí va el detalle que nadie quiere decir en voz alta: a Alejandra sí le organizaron su foto con Jorge Álvarez Máynez, líder nacional del partido. A Martín… ni eso. Quien se encargó de subirlo a redes como “la estrella de Apaseo el Alto” fue Yulma Rocha, en solitario, sin pompa ni dirigencia nacional cerca.
Y es que la pregunta incómoda es: ¿Estrella de qué exactamente?
Durante sus dos periodos como diputado, Martín López dejó un changement de poco que mostrar en la región, un vacío que varios panistas en Celaya recuerdan como parte de la receta que llevó al PAN a perder feo contra Morena en 2024.
La realidad es que tanto Martín como Alejandra llegan al Movimiento Ciudadano con las manos vacías: sin bases panistas, sin operadores, sin esa estructura que se construye con años de alianzas que ellos nunca tejieron. En las reuniones naranjas, Alejandra sigue llegando sola, sin un solo desertor del PAN de León que la acompañe.
Así que la respuesta a la pregunta del título es sencilla: poco, muy poco. Movimiento Ciudadano está sumando nombres, no estructuras. Y en la política de Guanajuato, los nombres sin gente detrás solo sirven para llenar fotos.