La Leagues Cup 2026 ya está en marcha, pero para los 36 clubes participantes el objetivo va mucho más allá de levantar el trofeo. El torneo entre la Liga MX y la MLS ofrece premios deportivos y económicos que pueden marcar el rumbo de toda la temporada.
El mayor incentivo es la clasificación a la Copa de Campeones de la CONCACAF 2027, el torneo más importante de clubes de la región. El campeón obtiene un boleto directo a los octavos de final. Por otro lado, el subcampeón y el tercer lugar también aseguran su participación en la competencia continental.
La importancia de ese premio radica en que la Copa de Campeones de la Concacaf representa el camino hacia las competencias internacionales de clubes. Además, evita disputar una ronda adicional. Por lo anterior, esto significa menor desgaste físico y una ventaja deportiva para el campeón de la Leagues Cup.

En esta edición participan 36 equipos, 18 de la Liga MX y 18 de la MLS. Cada club disputará tres partidos ante rivales de la liga contraria y únicamente los cuatro mejores de cada campeonato avanzarán a los cuartos de final.
Otro aspecto que estará bajo la lupa será el dominio de la MLS. Desde que el torneo adoptó su formato ampliado en 2023, los clubes estadounidenses han conquistado todos los títulos y llegan nuevamente como favoritos. Mientras tanto, la Liga MX intentará romper esa hegemonía y recuperar protagonismo en la región.
Además del prestigio deportivo, la Leagues Cup continúa consolidándose como uno de los torneos con mayor impacto comercial para ambas ligas. Los derechos de transmisión, la exposición internacional y la derrama económica generada por los partidos han convertido al certamen en una pieza clave dentro de la estrategia de crecimiento del futbol en Norteamérica.

Sin embargo, las críticas persisten debido a que la mayoría de los encuentros se disputan en territorio estadounidense. Muchos consideran que esto es una ventaja para los clubes de la MLS.
La pregunta vuelve a ser la misma: ¿podrá la Liga MX romper el dominio de la MLS o el torneo confirmará, una vez más, el crecimiento del futbol estadounidense?
