Como cubeta de agua fría cayó una vez más a los leoneses, la noticia de la casi cancelación de la construcción del Acueducto de la Presa Solís, que llevaría un poco de agua a la ciudad zapatera.
Al igual que la presa El Zapotillo, un nuevo gobierno de Morena le quita a los leoneses la posibilidad de contar con agua extra, para el crecimiento de la ciudad.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio rueda de prensa en la Región Militar 12 de Irapuato y desde allí lanzó el cañonazo informativo que dejó quietos a los leoneses, los cuales tenían la esperanza de ver concluido el proyecto en el 2030.
Sheinbaum prometió un nuevo proyecto, el cual podría darse a conocer en el 2030 o en el 2036, ya que todo está en el aire y León sigue siendo castigado en materia de agua sin que nadie meta las manos.
La ciudad peleó desde 1993 el proyecto de la Presa el Zapotillo que daría agua a León durante 50 años, tiempo suficiente para que se recuperen los pozos de la mancha urbana que están a más de 500 metros de profundidad. Así como los pozos de San Francisco del Rincón, Purísima, Manuel Doblado, Silao y Romita, de donde se toma agua para mantener León hidratado.
30 años después, en 2023 el presidente Andrés Manuel López Obrador se lo quita por decretazo presidencial y cede la presa El Zapotillo a Jalisco.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que su gobierno no se va a pelear con ningún campesino y pobladores. Es casi un hecho que se replanteará una nueva opción, para sacar agua para el León sediento.
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo tiene poco tiempo para rescatar el proyecto y que se retomen las obras empezando el próximo año.