Nacido en Celaya y portador de una profunda herencia cultural transmitida por sus raíces del estado de Jalisco, Julio Francisco se ha convertido en un defensor de la preservación de las artes tradicionales y populares de la región.
Desde hace 20 años, Francisco se ha dedicado de tiempo completo al trabajo artesanal, en el que combina diversas técnicas que abarcan el bordado tradicional, la vestimenta típica, el ensamble meticuloso de chaquira, la filigrana en papel y la gráfica mediante el grabado artesanal en madera y linóleo.
“Sí, me ubican mucho, sobre todo el trabajo tradicional de la Shakira, el bordado, la ropa tradicional; esa es mi herencia cultural del estado de Jalisco. Me ubican más para el estado de Jalisco que es el estado vestido entonces pues brincan muchas de aquí para allá de allá para acá”
JULIO FRANCISCO, artesano celayense

Es artesano de primera generación en su núcleo familiar y pese a reconocer que se trata de una rama más olvidada, él se mantiene “al pie de lucha y resistencia” para evitar que las expresiones artísticas e indígenas se pierdan en el olvido o se queden recluidas en círculos cerrados.
“Si, nos mantenemos en un pie de lucha y de resistencia porque no se pierda la cultura y porque también no se pierda el compartirlo porque a lo mejor hay veces que podrá haber comunidades o familias que lo siguen haciendo pero es muy reservado es más como para ellos o alguna cierta grupo pero muy pequeña entonces pues sí que no se pierda el compartirlo el hacerlo y enseñar a nuevas generaciones”
JULIO FRANCISCO, artesano celayense

Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a valorar y consumir el arte hecho a mano, destacando que detrás de cada grabado, textil o pieza decorada, existe un legado de identidad, respeto e historia que merece reconocimiento y que se transmita a las futuras generaciones.