Con apenas 5 años de edad, Ximena tiene muchas batallas que enfrentar. Una fuerte infección en un oído, una cirugía para la que no tiene recursos y continuar con su recuperación tras ser golpeada y violentada por su padrastro con el apoyo de su propia madre. Ahora enfrentan una acusación de intento de feminicidio.
Su tía, Adriana Ocampo López, solicitó apoyo al municipio debido a que requiere una operación de oído, dijo que en el Hospital General le informaron que no tienen especialista.
“He estado llevando a la niña a clínica particular, no la he estado llevando al hospital porque el hospital no tiene los medios para poder estar atendiendo a Ximena, la llevo aquí al hospital San José, la estoy llevando, ya van dos consultas que llevo a Ximena, y todavía sigue delicado su oído, el doctor ya me dio un diagnóstico, me dijo que Ximena necesitó una operación”.
“Su oído ya está tapado, la pus ya cedió un poco porque cuando la llevé estaba mal estado del oído con mucha pus y todo eso, pero me dijo el mismo doctor que aquí no había especialista pediátrico del oído, tenía que conseguir en León para que pudieran atenderme a Ximena para darle el seguimiento ahí, y estoy peleando porque no sé con quién apoyarme para el fin de que me la puedan canalizar””.
Adriana Ocampo López, Tía de Ximena

Dijo que algunas personas la han apoyado, pero ahora con el requerimiento de la operación no pueden avanzar. El problema con el oído, dijo, pudiera ser la causa también de que permanezca en una silla de ruedas.
Este viernes buscaba al presidente Juan Miguel Ramírez, pero al final la recibieron en la oficina de atención ciudadana. Le informaron que le harán un estudio socioeconómico para determinar si la apoyan.
“Tengo que tener mucho cuidado con ella para el fin de bañarla, no mojarla, pañales, porque la niña todavía usa pañales por sus golpes todavía internos que trae, y aparte pues se espanta y se hace del baño todavía, ella no ha sido una vida normal todavía, todavía estoy pues con ella y psicólogos y ayuda, porque pues sí, se hace un proceso muy difícil para ella y también para uno, porque es como un bebé chiquito que tengo que estarme parando cada dos horas, estarla cambiando, que ya le duele su oído, que ya estoy cansada, y tengo que estarla pues si viendo en lo emocional también de ella, porque ella no se desarrolla con los niños, agarra y huye, ella quiere estar nada más en su casa”.
Adriana Ocampo López, tía de Ximena
Dijo que, tras la violencia que vivió y 8 días internada, la niña perdió su sonrisa, sus ganas de jugar o de gritar, de convivir con más niños.
Ella, como su tía dijo, se está enfocando por ahora en recuperar la salud de la menor.