Con 22 votos en contra y 12 a favor, el pleno del Congreso del Estado votó en contra del decreto que reforma los artículos 86, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de nacionalidad única para el ejercicio de los titulares de los poderes ejecutivo federal y estatal.
El diputado Juan Carlos Romero Hicks subió a tribuna para argumentar su voto en contra del decreto, el cual consideró como una regresión autoritaria, que atenta contra la certeza jurídica y que nunca fue consultada o difundida con las personas afectadas.
“La Constitución es un documento viejo, es un pacto entre generaciones y hoy lo que estamos recibiendo es una regresión autoritaria, que tiene seis ingredientes: ignorancia, ineptitud, ideologización, incongruencia, inmadurez e ira. Preguntas elementales de una reforma constitucional: ¿Aumenta derechos? ¿Une al Estado mexicano? Tampoco”.
Diputado, Juan Carlos Romero Hicks

El legislador dejó en claro que una reforma a la norma suprema del país debe servir para atender y resolver un problema, pero en este caso no lo había y, por lo tanto, no era necesaria la modificación.
Explicó que afecta a unos 40 millones de personas que trabajan actualmente en Estados Unidos, quienes llegado el momento tendrán que renunciar a la doble ciudadanía y a todos ellos, jamás se les consultó o tomó en cuenta.
“Es una pésima señal para la comunidad internacional. En México vivimos 135 millones de mexicanos y allende las fronteras 40 millones, es el concepto sociológico de una nación mexicana orgullosa. Unos porque allá nacieron y otros porque decidieron porque no encontraron mejores condiciones. ¿Estamos a favor de la seguridad nacional? Por supuesto que sí ¿Estamos a favor de la ciudadanía? Sí, pero una soberanía no trasnochada”.
Diputado, Juan Carlos Romero Hicks
Romero Hicks apuntó que además afecta el contenido de tratados internacionales firmados por México, además de que no aplica para la elección de las gobernatura del año entrante, sino hasta 2028.