Las calles de la comunidad mineral de Santa Rosa volvieron a ser el escenario donde se celebró el 92 aniversario de la batalla de los indios tejocoteros, con la cual se recuerda la participación de los habitantes de este poblado en la confrontación armada, que permitió la toma de la Alhóndiga de Granaditas.
En esta población localizada en la sierra de Santa Rosa, miles de habitantes acudieron al llamado del ejército insurgente para hacer frente a los soldados realistas allá por los años de lucha armada por la independencia de México.
Desde 1934, por iniciativa de Tomás Ulloa, se lleva a cabo esta representación de la batalla que se presentó en esta localidad, donde sus habitantes forman los dos frentes y con una escenificación de la confrontación armada recuerdan lo ocurrido.

En las calles de esta población, el estruendo de los cañones y la pólvora recuerda la confrontación y cómo los indios tejocoteros, como se conocía a sus habitantes, en esas fechas lograron contener a los soldados realistas.
La batalla la presencian miles de personas, que se colocan en las banquetas y aceras de las vialidades que dan forma a la población, que año con año recuerda este pasaje de la lucha por la independencia nacional.
Es tal la importancia y reconocimiento que tiene esta escenificación, que el congreso del estado analiza la propuesta para que la batalla de los indios tejocoteros se reconozca como patrimonio cultural intangible del estado de Guanajuato.