La tradicional festividad en honor a San Juan Bautista, el santo patrono de la capital del estado, es una conmemoración que se remonta hasta el año 1550.
Ocurre justo cuando se descubre la mina de San Juan de Rayas, la cual al paso de los años ha evolucionado. Es hasta la segunda mitad del siglo XIX, que la fiesta se realiza como la conocemos, de acuerdo con el cronista de la ciudad, Eduardo Vidaurri Aréchiga.
“El origen es muy antiguo, se remonta al año de 1550, cuando se descubre la mina de San Juan, se denomina mina de San Juan, la que conocemos la de San Juan de Rayas y desde entonces eso arranca una primitiva devoción, naturalmente se fortalece con la presencia de cada vez más pobladores en la zona. Es una celebración que luego cobra mucha fuerza a partir del 1 mil 741, cuando comienza la construcción de la Presa de la Olla”.
Eduardo Vidaurria Aréchiga, cronista de la ciudad
El historiador explicó que la fiesta lleva más de cuatro siglos de existencia y ha logrado transformarse en una de las tradiciones más importantes de la ciudad. En ella, la participación y celebración se heredan de generación en generación.
Como toda obra humana, al paso del tiempo el festejo y la devoción han evolucionado, pero en el fondo se conserva, el origen religioso y popular. Estos símbolos se preservan hasta la fecha y hacen de esta festividad, la principal fiesta de los habitantes de la capital del estado.

El cronista de la ciudad precisó que, a lo largo de los siglos, la fiesta en honor a San Juan Bautista se ha transformado y en eso tienen que ver las costumbres y los hábitos de la gente. Sin embargo, es desde la segunda mitad del siglo XIX que la fiesta se realiza, tal cual la conocemos actualmente.
“La última parte del siglo XIX, la tradición se define más o menos como la conocemos ahora, como una romería con la participación de muchos, con la participación de la gente de Guanajuato, que viene a comer, que viene celebrar una misa. Hay juegos de diferentes tipos, dependiendo de la época, hay baile, hay actividades deportivas, ya a partir del siglo XX, juegos de beisbol, juegos, de basquetbol y una romería, una fiesta que en Guanajuato seguimos celebrando”.
Eduardo Vidaurria Aréchiga, cronista de la ciudad
Los siglos y la historia siguen pasando y con ello marcan una época que da identidad a los habitantes de Guanajuato, que se mantienen fieles y atentos a la tradición para ser parte de ella y las familias con su presencia fortalecen la tradición.
