Al menos 38 personas murieron y evacuaron alrededor de 2.000 tras un terremoto de magnitud 7,7 que azotó la isla de Flores, Indonesia, este sábado. Provocó oleadas de tsunamis de casi 1 metro mientras los equipos de rescate continuaban buscando en las zonas afectadas.
El terremoto se produjo alrededor de las 6 de la mañana hora local (10 p.m. GMT del viernes), con su epicentro a unos 62 km al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores, con casi 90.000 habitantes. Según el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), se produjo a una profundidad de 10 km.
El jefe de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), Suharyanto, dijo a los periodistas que hubo 38 muertos, dos heridos graves, 11 heridos leves y 2.000 evacuados.

El último balance sitúa el número de fallecidos en 17 en el distrito de East Manggarai, 16 en Manggarai, tres en Sikka, uno en Ende y uno en West Manggarai. Todos están en la provincia de Nusa Tenggara Oriental.
Las afectaciones tras el terremoto
Más de 50 casas resultaron gravemente dañadas y se reportaron deslizamientos de tierra en varias zonas de Flores, según la BNPB.
El aeropuerto de Komodo, que da servicio al destino turístico del mismo nombre, también se vio afectado, pero siguió operando, según el ministro de Transporte, Dudy Purwagandhi.
Oche Seko, portavoz de la Agencia local de Gestión de Desastres (BPBD), señaló que los hospitales de la zona, incluidos los de Ende, habían trasladado a los pacientes al exterior y carecían de suficientes tiendas para alojarlos.

Evacuaron a alrededor de 2.000 residentes de zonas costeras tras el terremoto que desencadenó una alerta temprana de tsunami, que retiraron poco después. Sin embargo, varias viviendas se inundaron en partes de Flores tras el registro de oleadas de hasta aproximadamente 1 metro en el distrito de Ende.
Con información de Agencia EFE
