Una ola masiva de protestas juveniles se presentó en las principales áreas metropolitanas de Alemania durante este fin de semana, con movilizaciones coordinadas en 34 ciudades, en que estudiantes universitarios y del nivel secundario salieron a las calles para denunciar el deterioro acumulado en el sistema público de enseñanza y la pérdida del poder adquisitivo.
Las manifestaciones cobraron mayor intensidad en la capital, Berlín, así como en los centros urbanos de Fráncfort, Hamburgo, Múnich y Colonia, entre otros, destacando entre los reclamos prioritarios la falta de inversión en la renovación de planteles escolares, la escasez de vivienda accesible para jóvenes y elevadas tasas de inflación en alimentos y energía.
Sin embargo, la protesta derivó en enfrentamientos violentos entre grupos de manifestantes y las fuerzas del orden cerca del distrito gubernamental. Las autoridades policiales desplegaron a más de 1 300 agentes antidisturbios, con un saldo preliminar de más de 100 agentes heridos y 54 personas bajo arresto.