Luego del fraude del destape de las corcholatas para la presidencia de México en el 2023, Morena quedó fragmentado y la operación cicatriz funcionó gracias al poder de las fuerzas obscuras.
Sin embargo, ahora que todo se ha destapado y se sabe cómo creció tan rápido el partido, los aliados del PT, Verde y los morenistas perdedores ya no están dispuestos a operaciones cicatriz fraudulentas.
Los morenistas perdedores de las pasadas 17 encuestas estatales están buscando la revancha en el PT y el Verde, pues saben que puede ser la última oportunidad de llegar a una gubernatura, esto luego de ver la mano de Estados Unidos en países de Latinoamérica que cambiaron de izquierda a derecha en cuestión de un año.
Los casos más graves de la división en Morena se están registrando en Nuevo León, Michoacán y Zacatecas, pero también se dice que en Chihuahua no está funcionando la operación cicatriz.
Esta situación es casi un hecho que se va a registrar en varios municipios del estado de Guanajuato, donde las diversas tribus morenistas están buscando el poder de los 13 municipios que gobiernan, así como de Irapuato, Silao y Guanajuato Capital, en donde están cerca del triunfo.
León tampoco se queda fuera, y a pesar de que Morena está a 20 puntos de distancia del PAN, las tribus pelean las tres regidurías que tienen, así como las diputaciones locales y federales que podrían ganar.
En León se habla de por lo menos 14 aspirantes por la Coordinación municipal de los Defensores de la Transformación, y será difícil que la dirigente nacional Ariadna Montiel, pueda controlarlos a todos y evitar que algunos se vayan al PT o el Verde.