El panorama económico de México en este inicio de mayo de 2026 nos deja con un sabor agridulce. Por un lado, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) trajo buenas noticias al reportar que la inflación anual se desaceleró a 4.45% en abril (frente al 4.59% registrado en marzo).
Sin embargo, cualquiera que haya ido al mercado esta semana sabe que las ensaladas y las salsas se han convertido en artículos de lujo: el jitomate, el chile y la papa registraron incrementos que tienen a las familias haciendo malabares financieros.
Ante este escenario, la presidenta Claudia Sheinbaum rompió el silencio en su conferencia matutina para explicar qué hay detrás de este repunte y qué medidas se están tomando desde Palacio Nacional.
¿Qué subió y qué bajó en abril?
Aunque la inflación general va de bajada, la categoría de alimentos frescos sigue siendo el principal dolor de cabeza de los consumidores. El comportamiento de los precios durante el último mes se dividió de la siguiente manera:
| Alimentos y Productos al Alza 📈 | Alimentos y Productos a la Baja 📉 |
| Jitomate | Cebolla |
| Chile poblano, serrano y otros chiles frescos | Jitomate (con ligera baja a inicios de mayo) |
| Papa y otros tubérculos | Gas doméstico LP (en algunas regiones) |
| Gasolina de alto octanaje | Transporte aéreo |
| Servicios en loncherías, fondas y taquerías | Servicios turísticos de paquete |
Plagas, heladas y “especulación”
Durante rueda de prensa, este jueves, la presidenta de México abordó directamente las quejas de los ciudadanos sobre el costo de la canasta básica. Lejos de evadir el tema, Sheinbaum atribuyó el encarecimiento a factores climáticos y ambientales de carácter “transitorio”.
“El precio del jitomate y el chile, subieron mucho, porque hay menos producto este año. Particularmente Estados Unidos está importando mucho porque hubo helada en Florida, y no tuvieron la producción que esperaban y en México hubo una plaga”

A pesar del trago amargo, la presidenta defendió la efectividad de las políticas de su administración, asegurando que el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC) y los subsidios a los combustibles han evitado una catástrofe mayor. De acuerdo con Sheinbaum, si el Gobierno Federal no hubiera intervenido para suavizar el IEPS en las gasolinas, “la inflación estaría fácilmente sobre el 10%”.
Para dar tranquilidad a los consumidores, la mandataria anunció que ya opera una mesa de trabajo y control interinstitucional para vigilar los canales de distribución. El objetivo principal es evitar que los intermediarios abusen de la situación y caigan en prácticas de especulación con los precios del jitomate, el cual aseguró ya comenzó a mostrar una ligera tendencia a la baja en la primera semana de mayo en comparación con el cierre de abril.
El desabasto de jitomate podría extenderse
A pesar del optimismo gubernamental, el sector agrícola mantiene sus reservas. Reportes señalan que el desabasto de jitomate es una realidad que podría prolongarse hasta el verano.
La combinación de bajas temperaturas a principios de año, la sequía prolongada y una reducción del 20% en la superficie cultivada (particularmente en Sinaloa, el principal productor del país) ha estrangulado la oferta nacional.

Los agricultores estiman que, aunque los precios comiencen a estabilizarse gracias a las nuevas cosechas, el kilo de jitomate difícilmente regresará a sus niveles históricos de bajo costo en el corto plazo, manteniéndose en un rango promedio de entre 35 y 45 pesos por kilo en los supermercados.
Por ahora, a los mexicanos nos tocará buscar alternativas en la cocina y confiar en que, tal como promete el gobierno, las mesas de control logren enfriar los precios antes de que el bolsillo termine por quemarse.