El gobierno que presumió el aeropuerto más moderno de América Latina tiene a sus controladores aéreos trabajando 30 horas seguidas y ganando 30% menos. Ahora viene la factura.
El Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (SINACTA) anunció el martes el inicio formal del emplazamiento a huelga contra la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y la Secretaría de Hacienda. No es capricho. Es la consecuencia de años de indiferencia institucional.
Los controladores denuncian pérdida salarial del 30% en sus ingresos, más de 19 compañeros operando sin el nombramiento que la ley exige, jornadas que se extienden hasta 30 horas consecutivas y falta de capacitación en nuevas tecnologías.

Dicho de otra forma: los responsables de que tu avión no se estrelle llevan un año trabajando en condiciones que en cualquier país serio serían ilegales.
El sindicato lleva más de un año notificando el déficit crítico de personal. Faltan más del 50% de los controladores necesarios. Las autoridades están en silencio. Hasta hoy, ni la SICT ni la SHCP han emitido postura pública sobre las demandas.
Está por llegar el Mundial
Y el timing no puede ser peor o mejor, dependiendo de qué lado estés. El emplazamiento ocurre a menos de un mes del inicio de la Copa Mundial FIFA 2026, en la que México será sede de varios partidos y se espera un incremento significativo en el tráfico aéreo internacional.
La llegada de turistas extranjeros y nacionales durante el Mundial representaría un incremento del 44% en el flujo turístico respecto a años anteriores.
Que quede claro lo que está en juego: sin controladores aéreos no hay vuelos. No hay vuelos, no hay Mundial. No hay Mundial, no hay los miles de millones en derrama que el gobierno lleva meses presumiendo.

Los pilotos de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México ya expresaron su solidaridad con el SINACTA. El cielo mexicano se está nublando y no es por el clima.
La pregunta no es si habrá huelga. La pregunta es cuánto más va a tardar el gobierno en voltear a ver a los trabajadores que mantienen vivo el espacio aéreo nacional.