El grupo parlamentario de Morena eligió al mexiquense Higinio Martínez Miranda como su propuesta unánime para presidir la Mesa Directiva del Senado de la República para el tercer año de la LXVI Legislatura.
Sin embargo, la aparente cohesión del partido mayoritario se vio sacudida por la ruidosa protesta del senador Gerardo Fernández Noroña. Este denunció un pacto de “connivencia” con la oposición y alertó sobre una acelerada deriva hacia el “verticalismo” dentro del movimiento de la Cuarta Transformación.
El ascenso del “Doctor” de Texcoco
Higinio Martínez, médico cirujano egresado de la UNAM y uno de los principales operadores detrás de la histórica caída del PRI en el Estado de México, asumirá la presidencia de la Cámara Alta a partir del 1 de septiembre de 2026. El senador mexiquense sustituirá a Laura Itzel Castillo Juárez, quien dejará el cargo directivo para incorporarse al gabinete federal como la nueva titular de la Secretaría de las Mujeres.

Con más de cinco décadas de trayectoria en la izquierda mexicana, el fundador del influyente “Grupo Texcoco” y cuna política de la gobernadora Delfina Gómez; prometió conducir las sesiones bajo los principios de equidad, diálogo y estricto apego al reglamento parlamentario. “El respeto entre los contrarios es la paz”, afirmó el legislador al defender un estilo de conducción institucional y alejado de las confrontaciones estériles.
Noroña acusa “connivencia” y rompe el consenso
La designación, no obstante, abrió una grieta interna de consecuencias impredecibles. Gerardo Fernández Noroña, quien presidió la Mesa Directiva durante el primer año de la legislatura, decidió ausentarse de la reunión plenaria argumentando razones estrictamente políticas y de disidencia ante el método de elección.
En una carta difundida en sus redes sociales, Noroña reviró contra la dirigencia de su partido al señalar que se abusó de la palabra “consenso”, la cual, por definición, exige la unanimidad de sus integrantes. “Mi ausencia es la ruptura del consenso”, sentenció el senador, sugiriendo que la decisión en favor de Martínez se tomó “extramuros” del Senado.

Noroña advirtió que la elección de Martínez representa una entrega de concesiones a la oposición. Sostuvo que el Senado requerirá una presidencia firme ante la presión de Estados Unidos y las elecciones intermedias de 2027, en lugar de una conducción caracterizada por la “connivencia con la derecha”. Además, lamentó que Morena esté adoptando prácticas centralizadas del viejo régimen autoritario que la propia izquierda combatió por décadas.
Mier respalda la decisión
El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Ignacio Mier Velazco, respaldó la legitimidad del proceso interno afirmando que “el consenso no se reduce a la unanimidad” de una sola voz. Mier defendió que la gobernabilidad de la Cámara Alta debe privilegiar el mandato de la mayoría absoluta del colectivo.
Asimismo, el líder de la bancada lamentó la ausencia de Noroña en la plenaria, detallando que la propuesta se votó de manera económica a mano alzada y obtuvo el respaldo de los 65 senadores de Morena que estuvieron presentes.

El relevo en la Mesa Directiva sitúa a Higinio Martínez frente al enorme reto de equilibrar un pleno polarizado, mientras la rebelión de Fernández Noroña, quien ya descartó buscar más cargos internos en el Senado, deja una advertencia latente sobre las tensiones democráticas que sacuden el corazón del partido oficialista de cara al nuevo periodo de sesiones.