Andrés Filomeno Mendoza Celis, conocido mediáticamente como el “Monstruo de Atizapán” o el “Caníbal de Atizapán” falleció a los 78 años de edad en el Centro Penitenciario de Tenango del Valle, Estado de México. Mendoza purgaba una pena de cadena perpetua y múltiples sentencias condenatorias por feminicidio, homicidio y desaparición de personas.
De acuerdo con las autoridades mexiquenses, el deceso ocurrió entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves por causas naturales asociadas a complicaciones de hipertensión y diabetes tipo 2.
Reportes carcelarios indican que el interno presentaba además antecedentes médicos de neumonía, estenosis traqueal y paros cardiorrespiratorios. Por ello, lo trasladaron previamente a un hospital de Toluca para recibir atención. Las autoridades confirmaron que ningún familiar ha reclamado el cuerpo y que se le practicará la autopsia correspondiente.
El hallazgo que conmocionó al país
La captura de Andrés Mendoza se logró el 15 de mayo de 2021 tras la desaparición de Reyna González Amador, una mujer de 34 años. El esposo de la víctima, quien se desempeñaba como agente policiaco, acudió al domicilio del agresor en el municipio de Atizapán de Zaragoza y localizó sus restos en el lugar.

Los cateos periciales posteriores descubrieron una de las escenas delictivas más impactantes en la historia reciente del país: la Fiscalía desenterró entre 3,700 y más de 4,600 restos óseos ocultos bajo el piso y entre las paredes de la vivienda.
En el sitio se aseguraron credenciales de elector, ropa, calzado femenino, cintas de video caseras y libretas con listas de nombres donde Mendoza había anotado hasta 29 probables víctimas.
Condenas de por vida y 19 víctimas vinculadas
Los peritajes judiciales lograron vincular a Mendoza con el asesinato de al menos 19 personas (17 mujeres, un niño y un hombre).

Por estos crímenes, los tribunales le impusieron una condena de prisión vitalicia, una pena adicional de 92 años y seis sentencias más de 55 años de cárcel cada una, dictadas entre marzo de 2022 y febrero de 2024.
Con su fallecimiento concluye el proceso penitenciario del considerado uno de los mayores feminicidas seriales de México.