Tras semanas de creciente presión política y señalamientos sobre presuntas irregularidades administrativas, Guadalupe Taddei Zavala hizo pública su renuncia a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE).
La dimisión de la primera mujer en liderar el órgano electoral, cargo al que llegó en abril de 2023 por insaculación, ocurre en plena marcha del Proceso Electoral Federal 2026-2027.
El detonante de su salida ocurrió tras la investigación de oficio iniciada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) e indagatorias de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Tras estas investigaciones, identificaron presuntas irregularidades en contrataciones del INE por más de 514 millones de pesos, involucrando esquemas de triangulación y asignaciones directas a empresas vinculadas al proveedor José Alfredo Hernández Casillas.
A la controversia de los contratos se sumaron filtraciones mediáticas que mostraron al hijo de la funcionaria en un viaje de lujo por París en compañía del contratista. También, polémicas sobre personal de su entorno cercano que figuraba como apoderado de empresas proveedoras.

Días antes de su renuncia, Tadei afirmó que se mantendría firme en el puesto. Sin embargo, hoy argumentó en su mensaje oficial que su decisión responde a la necesidad de “proteger al Instituto y permitir que continúe cumpliendo su misión constitucional” por encima de cualquier interés personal.
Defendió sus 33 años de trayectoria electoral y señaló que su salida
“No releva a nadie del deber de esclarecer, con transparencia, rigor y debido proceso, los hechos que deban investigarse”
Con la dimisión formalizada ante la Cámara de Diputados, el Consejo General del INE elegirá primero a una presidencia provisional interna entre sus integrantes.
Posteriormente, la Cámara de Diputados abrirá una convocatoria pública y conformará un Comité Técnico de Evaluación para seleccionar a la persona que concluirá el periodo. Se estima que este proceso legislativo tome entre cuatro y cinco semanas.