El gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acudió la mañana de este martes 26 de mayo a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la ciudad de Culiacán para rendir su declaración formal.
El mandatorio estatal compareció ante el ministerio público federal en calidad de testigo tras la ola de señalamientos provenientes de agencias de inteligencia de los Estados Unidos que vinculan a miembros de su círculo cercano con operaciones de la delincuencia organizada y que derivaron recientemente en la entrega voluntaria de dos de sus exsecretarios de Estado.
Rocha compareció bajo un estricto e inusual operativo de seguridad que resguardó el perímetro de la delegación de la fiscalía federal en la capital sinaloense.
Tras firmar su acta de comparecencia, defendió la legitimidad de su administración frente a las acusaciones de conspiración externa y declaró contundentemente ante los medios de comunicación.
“Creo en el sistema judicial mexicano y nuestras instituciones; no dejaré de luchar porque la verdad prevalezca”
La comparecencia concluyó después de varias horas de interrogatorio técnico en las que el gobernador con licencia aportó datos sobre los perfiles de los exfuncionarios que abandonaron el país para entregarse en la frontera norte.
Con este paso, el gobierno federal mantiene el caso bajo la jurisdicción nacional, mientras los sectores de oposición y el poder legislativo incrementan las demandas para que las comparecencias se extiendan y se clarifique el nivel de penetración de las estructuras criminales en las finanzas y la seguridad de la entidad.