El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump firmó una orden ejecutiva para determinar en un plazo de 90 días si el lobo gris y el lobo gris mexicano cumplen los criterios de recuperación establecidos por la Ley de Especies en Peligro de Extinción. Esto con el fin de retirar su protección y autorizar su eliminación letal, medida que la Casa Blanca justifica como apoyo a los ganaderos estadunidenses.
Desde el Despacho Oval, acompañado de productores agropecuarios, Trump aseguró que la orden autoriza a los rancheros a proteger a sus comunidades y rebaños de lobos grises mexicanos.
“Son depredadores que les están costando decenas de millones de dólares y poniendo en peligro no sólo a los rebaños, sino también a las personas”.
Trump lo intenta por segunda vez
Mientras Trump habla de pérdidas millonarias, la especie sobrevive con apenas 317 lobos grises mexicanos en libertad.

Así aseguró Grand Canyon Wolf Recovery Project, aunque el conteo oficial de Arizona y Nuevo México registró un mínimo de 319 ejemplares al cierre de 2025, frente a 286 el año anterior.
Esta es la segunda ocasión en que Trump intenta retirar al lobo gris y al lobo mexicano de la lista de especies en peligro. En su primer mandato firmó una orden similar, pero un tribunal la anuló.
Un intento por preservarlos
México lleva desde 1978 un programa binacional con Estados Unidos para el rescate de la especie, que ha permitido el nacimiento de 200 cachorros y 42 camadas. En 2025 la CONANP reclasificó al lobo mexicano de “Extinto en vida libre” a “En Peligro de Extinción”, al estimar su población silvestre entre 30 y 35 ejemplares.

Cabe señalar que Regan Downey, del Wolf Conservation Center, señaló que el problema no son los lobos, sino el enfoque de la administración. Dijo que si realmente quisiera ayudar a los ganaderos, debería priorizar fondos para soluciones no letales.
Por su parte, Greta Anderson, de Western Watersheds Project, indicó que el impacto de los lobos en la ganadería es menor comparado con otros problemas del sector, como acuerdos comerciales y el cambio climático.