En los callejones de Barrio Alto y El Mandato, así como otros de la zona centro, sus habitantes han recurrido a la unión vecinal para combatir los robos y asaltos que son el principal problema de seguridad que enfrentan y donde la presencia de policías es escasa.
En estos callejones y otros como el Arquito, La Campana, El Navío, Agua Zarca, entre otros, sus habitantes han preferido colaborar entre ellos para evitar situaciones que les generen inseguridad y violencia.
Además de la colocación de cámaras de videovigilancia al exterior de los hogares, los residentes han puesto en marcha sistemas de comunicación por redes sociales y medios digitales para que los ladrones y asaltantes les causen menos problemas.

Estos lugares, donde viven miles de personas, han visto cómo la gente deja de salir a determinadas horas y quienes se trasladan por estos asentamientos lo hacen con precaución y cuidado.
Los habitantes que prefieren no identificarse, señalaron que los robos y asaltos, en especial por las noches, los han obligado a organizarse y por eso algunos vigilan desde el interior de sus hogares, mediante cámaras de vigilancia, que están conectadas directamente al C4 de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Recorrer estos callejones, que antes tenían una importante presencia de personas y que ahora es poca la gente que se ve, es la muestra de que quienes aquí viven han preferido cambiar sus hábitos, que exponerse a la acción de los delincuentes.