Este 20 de julio, sentenciaron a Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, a cadena perpetua en una corte federal de Nueva York. Tras la audiencia, el histórico capo manifestó a través de su defensa su intención de ser repatriado a México para cumplir el resto de su condena o morir en su país de origen.
El juez Brian Cogan impuso además una multa de 15 mil millones de dólares como resarcimiento. Es la cifra más alta exigida por la justicia estadounidense a un narcotraficante mexicano, superando por 2,400 millones la sanción de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Sin embargo, su abogado Frank Pérez calificó el pago como imposible. Argumentó que las autoridades no han identificado propiedades ni cuentas bancarias registradas directamente a nombre de su cliente, una práctica común entre los altos mandos del narco.

Sin repatriación y sin bienes incautados
Ante la petición de Zambada de regresar a territorio nacional, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, precisó que la facultad de solicitar la extradición corresponde exclusivamente a la Fiscalía General de la República (FGR). La fiscal Ernestina Godoy ha informado previamente que existen al menos 32 investigaciones vigentes y diversas órdenes de aprehensión en contra del capo en México, lo que fundamentaría el reclamo de la justicia nacional.
Por su parte, el Gobierno Federal detalló que, aunque no se han hallado bienes personales, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha logrado el congelamiento de una “gran cantidad” de cuentas y el aseguramiento de inmuebles vinculados a las facciones criminales bajo su mando, como “La Mayiza”.
“De todas las organizaciones criminales, precisamente se lo acaban de presentar a la señora Presidenta en Gabinete, lo podemos presentar aquí, pero a nombre de él (Ismael Zambada) específicamente no, sí de las organizaciones criminales y han sido una cantidad considerable de cuentas, inmuebles, etcétera”
