La noche del pasado 29 de mayo de 2026, el hotel The St. Regis, ubicado en el corazón de Paseo de la Reforma, se convirtió en el epicentro de una nueva tormenta política y social.
Era la esperada inauguración de Nusr-Et Steakhouse México City, la primera sucursal en América Latina de la cadena del célebre chef turco Nusret Gökçe. Pero la presencia de un invitado reavivó el debate sobre la congruencia del poder en México. Y es que, Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo menor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, estuvo presente.
“Más que un restaurante”
A diferencia de otras aperturas, el evento fue una cita privada por invitación, organizada bajo el lema comercial “More than a restaurant”. Imágenes difundidas en redes sociales por el periodista Jorge García Orozco mostraron al joven de 18 años junto al hombre conocido mundialmente como “Salt Bae”, famoso por su teatral forma de esparcir sal sobre la carne.
El restaurante Nusr-Et es reconocido internacionalmente por atraer a una clientela de élite que incluye a figuras como Cristiano Ronaldo, Leonardo DiCaprio y diversos líderes políticos.
Sin embargo, en el contexto mexicano, la aparición de López Gutiérrez en un entorno de opulencia extrema sugiere un choque directo contra el discurso de “austeridad republicana” y “pobreza franciscana” que marcó el gobierno de su padre.

Oro, Wagyu y sin austeridad
El foco de la indignación pública recayó en lo que el establecimiento representa económicamente. Nusr-Et es célebre por sus cortes de carne premium, algunos de ellos bañados en láminas de oro comestible de 24 quilates.
Aunque la sucursal de Ciudad de México no ha publicado una carta definitiva, reportes de comensales e información de otras sedes internacionales indican precios que están fuera del alcance de la gran mayoría de la población:
- Un corte Tomahawk Wagyu puede alcanzar los 4,000 pesos.
- En sedes como Miami, este mismo platillo puede superar los 16,000 pesos al tipo de cambio actual.
- Especialidades como el Istanbul Strip Loin se cotizan por encima de los 2,000 pesos.
- Incluso el calzado de Jesús Ernesto durante la velada fue objeto de escrutinio, estimándose el valor de sus zapatillas en aproximadamente 14,000 pesos.
Para muchos mexicanos estas cifras contrastan con la famosa anécdota del expresidente, quien en repetidas ocasiones afirmó que solo portaba 200 pesos en su cartera. Una cantidad que apenas cubriría una pequeña fracción de una entrada en este recinto.

Las polémicas de los hijos de AMLO
La polémica ha provocado que internautas recuperen fragmentos del documental de 2018, Esto Soy. En él, López Obrador aconsejaba a sus hijos mantenerse alejados de los bienes materiales y llevar una vida sencilla. El contraste entre aquel mensaje de 2018 y las imágenes actuales ha servido para que la oposición cuestione la veracidad de los principios promovidos por el movimiento de la Cuarta Transformación.
El periodista Enrique Muñoz fue uno de los que subrayó esta contradicción, señalando que, mientras se pedía a la familia alejarse de lo material, el resultado han sido “viajes, restaurantes exclusivos y ropa de marca”.
Este episodio no es un hecho aislado, sino que se suma a una lista de avistamientos de los hijos del exmandatario en entornos de alto costo:
- José Ramón López Beltrán: Recientemente captado en un complejo residencial exclusivo en Puerto Cancún, además de la histórica controversia de la “Casa Gris” en Houston.
- Andrés Manuel “Andy” López Beltrán: Criticado por viajes a Japón y el crecimiento de la marca de chocolates de la familia, Finca Rocío.
- Gonzalo Alfonso López Beltrán: Visto en palcos empresariales VIP de equipos de béisbol como los Sultanes de Monterrey.